Hoy

Poco que ganar y mucho que perder

Elías Molina, en la imagen, podrá regresar hoy a la medular por la reaparición de Mansilla. :: A. Méndez
Elías Molina, en la imagen, podrá regresar hoy a la medular por la reaparición de Mansilla. :: A. Méndez
  • El Cacereño está obligado a imponer su ley en el feudo del Santa Amalia, que ha encajado 15 goles en sus últimos cuatro encuentros

El Cacereño tiene hoy una cita muy poco agradecida. Un duelo de esos en los que no se ganan ligas pero en los que, en cambio, sí se pueden perder campeonatos. Un enfrentamiento cuya victoria no sería celebrada con euforia en el equipo del Príncipe Felipe pero cuyo tropiezo sí generaría algo de incetidumbre. Resumiendo, un partido trampa en toda regla.

En efecto, el líder de la categoría afronta hoy a partir de las 16.30 horas en el Municipal de Santa Amalia un choque en el que los de Adolfo Muñoz tendrán que remangarse para esgrimir sus credenciales ante un equipo que le concede el cien por cien de la presión previa. Algo natural en este tipo de lides, marcadas por la supuesta desigualdad de ambas escuadras, pero solo hasta el pitido inicial.

Situados en zona de descenso, los amalienses acumulan cuatro derrotas consecutivas y han recibido 15 goles en los últimos 360 minutos de juego. Una lacra defensiva muy similar a la que arrastraba el Díter Zafra la pasada semana antes de llegar al Príncipe Felipe pero que, sin embargo, los verdiblancos no pudieron explotar con todas las de la ley por la ansiedad derivada de su falta de pegada.

Precisamente, la de ver puerta es la principal asignatura pendiente para un Cacereño al que le cuesta en ocasiones cerrar los partidos, pese a no conceder por regla general grandes ocasiones de gol al equipo rival.

Los visitantes se desplazan en bloque a Santa Amalia, aunque es probable que el entrenador del Cacereño reserve al tocado Nando Copete, quien aún no está totalmente recuperado de las molestias físicas que le obligaron a retirarse en el tiempo de asueto el pasado domingo frente al Díter Zafra. No será hasta poco antes del choque cuando Adolfo Muñoz haga pública su convocatoria, aunque ayer dejó entrever que podría dar descanso al goleador natural de Almendralejo.

Por su parte, el Santa Amalia tiene el deber de corregir errores en línea defensiva si quiere sacar algo en claro de su partido frente al líder. El hoy equipo local ya vislumbró una mejoría el pasado fin de semana en Calamonte, donde incluso llegó a ir por delante en el marcador, aunque finalmente no pudo sacar tajada en forma de puntos.

La buena noticia para el equipo dirigido por el técnico Edu Jurado es el retorno del capitán Santi Gil, que podrá regresar al once inicial tras cumplir frente al Calamonte la pasada semana su partido de sanción por acumulación de tarjetas amarillas.

Del mismo modo, el Cacereño recupera a dos de sus indiscutibles, como el central Mansilla y el centrocampista Aarón Fernández. Así, lo más probable es que Elías Molina regrese a su puesto en la medular en detrimento de Juanqui Núñez. Con una mayor variedad en la zona ofensiva, el cuerpo técnico podrá elegir entre diferentes variantes para confeccionar el once que salga de inicio.

Con tan solo tres goles encajados en las 13 primeras jornadas de liga, la principal fortaleza del Cacereño atiende a la entrega defensiva de un grupo bien amoldado a la categoría y al que no le duelen prendas para luchar cada balón dividido con el adversario. Un ejercicio de oficio futbolístico que el Cacereño tendrá que volver poner en práctica esta misma tarde si quiere regresar a Cáceres con los tres puntos y no dar cuartel a sus inmediatos perseguidores. Así lo entiende el propio Adolfo Muñoz, quien no prevé un partido fácil ante un rival complicado, «sobre todo en su campo», espeta.

Como es habitual cuando el Cacereño juega fuera, se espera representación de la afición visitante.