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tercera

Gabinete de crisis en el Nuevo Vivero

Parada y Gabri, cabizbajos tras el empate con el Azuaga.
Parada y Gabri, cabizbajos tras el empate con el Azuaga. / J. V. ARNELAS
  • La directiva del Badajoz se reúne con el cuerpo técnico y jugadores para analizar la situación y buscar la fórmula para la reacción del equipo

Se encienden las alarmas en el Nuevo Vivero. El empate ante un Extremadura B en descenso ha desatado la primera tormenta en el Badajoz. Un punto que aleja otra vez el liderato y que ha hecho perder la paciencia a la afición. El malestar se hizo latente nada más finalizar el encuentro con seguidores esperando a presidente y técnico en la puerta del estadio Francisco de la Hera para mostrar su preocupación por los últimos tropiezos y pedir explicaciones.

Los dos empates seguidos y el Cacereño a seis puntos ha encendido la chispa en la grada donde los ánimos empiezan a estar un poco caldeados. Los aficionados blanquinegros consideran que el rendimiento de la plantilla en este arranque liguero no es el esperado y el club comparte ese estado de decepción hasta el punto de provocar su primer gabinete de crisis. Este miércoles se convocó una reunión de urgencia entre directiva y jugadores y posteriormente del cuerpo técnico con sus jugadores. Un cónclave blanquinegro para analizar la situación y hacer frente común para buscar soluciones que reanimen al equipo en su objetivo de luchar por el título.

Autocríticos

Los jugadores asumen que están a un nivel inferior del deseado y que hay muchos aspectos que corregir. Son los primeros en responsabilizarse de que los resultados no acompañen y lamentar no estar cumpliendo las expectativas creadas este verano para ilusionar a la masa social blanquinegra. Agustín Izquierdo también hace autocrítica, reconoce fallos en los partidos y que todavía queda mucho margen de mejora. Pero los nervios afloran, la presión cada vez es mayor y la ansiedad puede arrastar al equipo a una espiral negativa difícil de gestionar. Esta especie de terapias de grupo tratan de servir como toque de atención para provocar una reacción en el equipo. La plantilla confía en la unión del vestuario y su potencial para revertir la situación. Desde el club tampoco se duda de la capacidad del cuerpo técnico para alcanzar el gran objetivo propuesto a principios de temporada.

El Badajoz ya ha tenido cinco pinchazos en estas doce primeras jornadas. Ha empatado cuatro partidos y perdido uno en el campo del líder. En este apartado resalta como dato preocupante que no haya sido capaz de ganar a ninguno de los equipos que figuran entre los cinco primeros. Ha firmado tablas con Azuaga (tercero), Jerez (quinto) y Don Benito (cuarto) y salió derrotado del Príncipe Felipe frente al Cacereño (primero). Los blanquinegros se han dejado escapar muchos puntos por el camino para tratarse de un equipo pensado en la única meta del ascenso a Segunda B.

Los jugadores del Badajoz se conjuran para resarcirse este domingo ante su afición. Aunque lo tendrán que hacer con dos bajas importantes como Parada y Joselu, expulsado en Almendralejo, la duda de Chechu por una pequeña contractura y frente a la gran sensación del incio liguero, el Montijo.