Hoy

tercera

Don Benito y Azuaga firman tablas desde los once metros

Quique y Ricardo Durán, tras la señalización del primer penalti. :: e. d.
Quique y Ricardo Durán, tras la señalización del primer penalti. :: e. d.
  • Tras una primera mitad de dominio rojiblanco, el partido fue creciendo en intensidad y el empate llegó en el añadido, ambos goles de penalti

El duelo entre el tercero, Azuaga, y el cuarto, Don Benito, no defraudó, al menos en su conjunto. Tras una primera mitad en la que los locales tuvieron el control del partido y se adelantaron de penalti, en la segunda cambió para bien del público el guion y el Azuaga apareció en escena, aprovechando la expulsión de Patri y empatando el partido en el descuento, también desde los once metros.

De la justicia del resultado final, se puede hacer una doble lectura. Por una parte, el Azuaga no merecía irse de vacío tras una buena segunda parte en la que acaparó las ocasiones más claras. Desde el otro punto de vista, el Don Benito no merecía tanto castigo después de aguantar durante 45 minutos, con uno menos, las embestidas de los de la Campiña Sur.

Como se preveía, el técnico rojiblanco, Emilio Sosa, iba a introducir novedades en el once, por lo que Christian Beltrán y Jorge Caballero salieron de inicio. Y el centro del campo funcionó con ellos para mantener el control de la pelota y presionar la salida de balón del Azuaga.

Control del balón, pero sin ocasiones. Hasta que llegó el gol, de penalti, bastante claro sobre Ricardo Durán, pero que enfadó a los de Cobos, porque había un jugador tendido sobre el campo. Lo transformó Abraham Pozo, con suspense, pues Kuko llegó a tocar el balón (1-0).

Tras abrir la lata, se torcieron los planes de Sosa. Primero con la lesión de Jorge Caballero, en el 28, y después con la expulsión de Patri, por doble amarilla en el 43.

Todo ello, dio alas a un Azuaga que tras el paso por vestuarios acabó con el dominio local para dar vida al partido y animar a la grada, muy poblada también de aficionados de la Campiña Sur.

Tuvo ocasiones el Don Benito para matar el partido, pero no lo hizo. La más clara, en el 50, cuando Juanlu mandó alto un balón que Garretas había peinado desde el primer palo a la salida de un córner.

A partir de ahí, los visitantes apretaron en busca del empate. En el 57, con una doble ocasión, primero con un disparo potente de Jesús Bono que sacó Sebas Gil, y después en las botas de Luisito que cruzó demasiado el balón. Acto seguido era Kiko el que mandaba la pelota arriba en un disparo que buscaba la escuadra.

Ante el acoso, Sosa dio entrada a Moruno, en lugar de Miguel Ángel. Y ya en el tramo final, cambió también a Abraham Pozo para dar entrada a Lolo y defender la ventaja. Sirvió para aguantar las distintas ocasiones rivales hasta el añadido.

Pero, en el 93, un agarrón de Ricardo Durán dentro del área provocó el penalti que transformaría Cebada, desatando la alegría de la afición visitante, que contrastaba con la crispación de los aficionados y jugadores locales, por los dos puntos perdidos en el último suspiro.