Hoy

tercera

El líder no da opciones al Fuente de Cantos

Martins, en una jugada en la que no llegó a acertar en boca de gol ante Burgui. :: LORENZO CORDERO
Martins, en una jugada en la que no llegó a acertar en boca de gol ante Burgui. :: LORENZO CORDERO
  • Con supremacía física y técnica, el Cacereño monopolizó un partido que quedó sentenciado en la primera mitad

Con un fútbol más funcional que estético, pero con toda la solvencia necesaria como para no pasar ningún tipo de apuro y mantener así su plaza de privilegio en lo alto de la clasificación. Así logró satisfacer el Cacereño su partido trampa de ayer frente a un Fuente de Cantos en puestos de descenso pero que llegaba al Príncipe Felipe con tendencia al alza tras acumular tres partidos consecutivos sin perder.

Los de Adolfo Muñoz monopolizaron, sobre todo en la primera mitad, un partido en el que los de Pana no consiguieron inquietar la portería defendida por Camacho. Todo pese a que en la segunda parte, cuando el equipo verde podría haber impuesto presumiblemente su mayor fortaleza física, sí se pudo ver a un conjunto visitante menos agarrotado, aunque con similar nivel de nula amenaza, al margen de un par de acciones puntuales.

El míster verdiblanco optó por incluir en el once inicial al lateral izquierdo Pablo Molina en detrimento de Santi Polo, que no pudo entrar en la convocatoria por unas molestias físicas de última hora.

No tardó el Cacereño en encarrilar el partido gracias al siempre incisivo Fran Minaya, que en jugada individual por el perfil izquierdo logró colarse dentro del área para batir al portero Burgui de tiro cruzado a los 14 minutos de juego. Un gol que le servía al líder para autoconfirmarse después de dos partidos consecutivos sin lograr ver puerta.

Una vez abierta la lata, los locales no cejaron en su empeño de poner cerco a la meta contraria con un par de buenos disparos de Aarón y una oportunidad al alimón entre Kevin y Martins que el senegalés no pudo concretar en última instancia ante Burgui.

Más tarde, una clara mano dentro del área visitante a cargo de Diego y no protestada por la escuadra visitante desembocó en el minuto 34 en un penalti que posteriormente transformaría Fran Minaya para hacer el segundo de la tarde.

La insistencia del argentino Kevin Levis durante todo el encuentro también encontró premio. El delantero del Cacereño supo estar en el lugar correcto para aprovechar el rechace de Burgui en boca de gol como consecuencia de un córner botado desde la banda derecha.

En la segunda mitad no cambió en exceso la decoración de un partido en el que el Cacereño continuó teniendo el control en cuanto al juego y a las sensaciones. Desafortunada fue, por parte de los visitantes, la entrada al terreno de juego del siempre revulsivo Javi Pollo, que sustituyó a José Ramón en el minuto 62 pero que apenas pudo estar siete minutos sobre el césped tras caer lesionado cuando el portero del Cacereño cortó su progresión fuera del área. Una jugada que, quizás con benevolencia por parte del colegiado, tan solo se saldó con tarjeta amarilla para Camacho.

Pese a ello, en la recta final del partido se pudo ver a un Fuente de Cantos algo más desinhibido, aunque sin crear claras ocasiones de gol. Y es que la calidad técnica de algunos de sus jugadores, como el centrocamista Mendo, no era suficiente ante el mayor poderío físico de los locales como para generar incertidumbre en la zaga verde. Tan solo un lanzamiento de falta directa que salió desviado por poco a la derecha de la portería verde fue el escaso bagaje visitante en lo ofensivo.

Por su parte, el Cacereño pudo aumentar su renta por mediación del peleón Kevin, cuyo mano a mano en posición escorada no se transformó en diana en los últimos minutos. Sí estuvo más certero el talentoso Pucho, quien en el minuto 87, tras un regate fallido dentro del área, reculó para revolverse y enviar un zurdazo a la escuadra derecha de Burgui. Un tanto de bella factura para cerrar un marcador que pudo haber ampliado Copete con todo a favor ya en el descuento.

En sala de prensa, Adolfo Muñoz apeló a la mentalización de su grupo y a la unión en cuanto al juego, a la vez que aseveró que el césped del Príncipe Felipe no favorece la continuidad. Por su parte, Pana reconoció sin tapujos la superioridad del Cacereño, aunque lamentó la no expulsión del meta Camacho.