Hoy

tercera

Joselu se viste de Copito

Joselu, autor de los cinco primeros goles, y Joaqui Flores, que anotó el sexto
Joselu, autor de los cinco primeros goles, y Joaqui Flores, que anotó el sexto / PAKOPÍ
  • El ariete blanquinegro firma cinco goles ante un Díter que apenas inquietó con el 2-1; el Badajoz, a dos puntos del Cacereño

La crónica del partido de este domingo en el Nuevo Vivero se resume en una palabra: ‘Joselu’. O tal vez deberían ser cinco, un ‘Joselu’ por cada uno de los cinco tantos que anotó ante un Díter Zafra que inquietó cuando recortó con el 2-1 pero al que se le hizo muy largo el encuentro. El repóquer del ex del Sanluqueño le sitúa en el espejo del último gran goleador de este estadio, David Copito. Unos goles que permiten al Badajoz colocarse a dos puntos del líder Cacereño, que cinco horas antes se dejaba dos en Calamonte. No fue ni mucho menos una actuación espectacular de los pacenses, pero supieron golpear con acierto y sacar máximo rendimiento a los nervios de un Peters que cada vez que salía del área pequeña asustaba más a propios que a extraños.

No se había cumplido el minuto uno de partido cuando el Badajoz se puso por delante. Jugada vertiginosa por el flanco zurdo con la subida de Gallego y Herrera más Gabri y el centro raso medido la empuja Joselu al fondo de la red con un Peters impotente ante la brava salida local. La lata ya estaba abierta por un cuadro albinegro que salió con el impulso de finiquitarlo cuanto antes. En el minuto 8 otra rápida incursión por ese mismo costado y Álex Herrera se planta en el área pero no ve claro el pase y su lanzamiento, con poco ángulo, sí encuentra respuesta en el guardameta zafrense. Una respuesta no manifestada en el 11, cuando es incapaz de repeler un disparo con poco mordiente de Gabri cuyo rechace permite que Joselu amplíe la ventaja con el 2-0 y de paso su cuenta.

Cuando la tarde se volvía más que plácida para los blanquinegros, éstos se complicaron la vida en una contra del Díter con pase en profundidad hacia Albertino que encara sin dificultades a un Jareño demasiado estático. Error coral y fatal. Su tiro cruzado por bajo supuso un 2-1 que pocos esperaban. Era la primera vez que los zafrenses se aproximaban y extraían un premio insospechado. En el 17 la todavía atónita parroquia local pidió penalti por una mano de Clau que pudo ser involuntaria. Cerca de la media hora de juego, el Badajoz mantenía la posesión y ganaba metros a la caza de un último pase, pero seguía algo aturdido por el golpe recibido. En el 42, una buena conducción del batallador Parada concluye con un gran servicio que no aprovecha Rosa al disparar excesivamente alto. Con el 2-1 se llegó al descanso ante un aroma de no haber sabido cerrar un choque que apuntaba a resultado escandaloso.

La segunda mitad arrancó con mucha calma. No ocurría nada reseñable salvo la enésima salida nerviosa por alto de Peters. Hasta que Joselu volvió a aparecer para firmar su tercera diana en el mano a mano ante el meta visitante después de un pase al espacio de Gabri Ortega. ‘Hat-trick’ para el ex del Atlético Sanluqueño y los pacenses adquieren la tranquilidad en el electrónico suficiente como para espantar los fantasmas en forma de malos resultados recientes. Poco antes de que entrara Pitu en las filas segedanas y saliera Herrera de las blanquinegras, Albertino estuvo cerca de recortar distancia con un cabezazo que lamió el poste izquierdo de Jareño. Gran susto, similar al del primer acto con el 2-1 aunque esta vez sin consecuencias.

Joaqui Flores lo intentaría a balón parado en el 65 con una falta ejecutada con maestría que buscaba la escuadra y no lo encontraba por poco. El ex del Mérida no estuvo muy incisivo en una banda puede que infrautilizada por los suyos hasta entonces. Después sí se mostró participativo y dominante. En el 69 profundiza por su hábitat natural y su centro lo emplea Joselu para establecer con la testa el cuarto tanto, suyo y de los suyos. Dos minutos después, Joselu firma el repóker ante una defensa azulina muy descolocada y un Peters que no tuvo su mejor tarde. La suerte que le faltó en otras jornadas al ariete blanquinegro le sobró este domingo porque su remate fue mordido.

Hubo tiempo todavía para el sexto, obra de un Joaqui Flores dueño y señor de la reanudación junto al goleador Joselu. Inapelable disparo cruzado y alto ante el que esta vez poco o muy poco podía hacer un Peters que sufría una auténtica pesadilla. Sin ser un partido excesivamente brillante de los de Agustín Izquierdo, ya había sacado seis balones de las mallas y quedaba tiempo para alguno más, aunque el marcador no se movería de ese 6-1. Triunfo asegurado ante un débil Díter y el liderato cada vez más cerca de un Badajoz que progresa adecuadamente con el mejor de los antidepresivos: la victoria.