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tercera

Arranca la era Rafael Rojas

Rafael Rojas en la sala de juntas del Príncipe Felipe. :: a. Méndez
Rafael Rojas en la sala de juntas del Príncipe Felipe. :: a. Méndez
  • Sin concretar aún propuestas tangibles, el nuevo director general del Cacereño trabajará para profesionalizar las diferentes parcelas de la institución

Al margen de los típicos tópicos en una presentación de estas características, no hubo grandes titulares. La puesta de largo del cordobés Rafael Rojas como nuevo director general del Cacereño se escenificó ayer en el Príncipe Felipe como una de tantas en los últimos años y solo el tiempo dirá si podrá o no gozar de margen de maniobra para instaurar sus políticas basadas en la profesionalización de parcelas. Una comparecencia que no tuvo el amparo físico del mandatario Antonio Martínez Doblas debido a un problema menor que le obligó a ausentarse.

Hombre de fútbol donde los haya, Rafael Rojas no es ningún novato en estas lides y aseguró que sabe bien a qué plaza futbolística llega. «Conozco mi capacidad de trabajo y mi honestidad. Ni me voy a aburrir, ni voy a salir corriendo. A mí no me sacan de aquí ni los GEO. Muy mal tendrían que ir las cosas», aseguró al ser alertado sobre anteriores y fugaces experiencias de cargos directivos en el Cacereño.

Con tono conciliador y lejos de entrar como elefante en una cacharrería, Rojas, que tendrá dedicación exclusiva en la entidad, llega al Cacereño para convertirse en su paladín y profesionalizar unos estamentos «que tendrán autonomía para poder funcionar». Su función será la de aunar voluntades, coordinar y supervisar propuestas, no solo en el ámbito meramente institucional, sino también en el deportivo.

Tal y como reconoció, el nuevo director general no trae una «varita mágica» ni grandes inversores bajo el brazo. No obstante, y al margen del objetivo deportivo -el ascenso-, aseguró que luchará para conseguir mayor implicación de la ciudad -aficionados, empresas e instituciones- con la causa del Cacereño. Y es que, según dijo, el nombre del club «es hoy más valorado fuera de Cáceres que en la propia ciudad».

También indicó, al igual que algún otro antecesor en su puesto, que «los clubes son de las ciudades, sea quien sea el mandatario», a la vez que apostó por un Cacereño que a medio y largo plazo pueda ser un club que genere recursos propios. Para ello dejó la puerta abierta a las personas con dedicación parcial que hasta ahora han arrimado el hombro «pese a que tienen sus profesiones o sus negocios. Merecen un monumento».

Además de los lógicos agradecimientos al mandatario Antonio Martínez Doblas por delegar en él tal responsabilidad, Rojas afirmó que la presencia de Adolfo Muñoz ha sido importante para dar el paso al frente. A ambos les une una estrecha amistad desde que coincidiesen en el Badajoz. Y es que, además de haber ostentado el cargo de director general en el club pacense durante las dos últimas temporadas previas a la refundación, el directivo cordobés ha ostentado cargos en el Córdoba y en el Lucena. Licenciado en Ciencias de la Información, en su extensa trayectoria ligada al mundo del fútbol también ha trabajado como analista e informador técnico para equipos como el Sevilla, el Valladolid o el Español.

En su declaración de intenciones huyó de comparaciones con anteriores gestiones: «No vamos a trabajar mejor ni peor que hasta ahora, sino diferente», concluyó.