Hoy

Pelu rescata un punto para los de Emilio Sosa

Abraham Pozo avanza ante un jugador del Amanecer. :: E. D.
Abraham Pozo avanza ante un jugador del Amanecer. :: E. D.
  • El Don Benito evita su primera derrota a ocho minutos del final

En un partido con más emoción que fútbol, el emeritense Pelu peinó las tablas para el once calabazón ante un Amanecer que puso el autobús en los últimos diez minutos pero que tuvo que ceder ante el agobio y alma rojiblanca.

Apenas acomodado el respetable en sus aposentos llegó el primer mordisco en un tiro de Asensio que se iba a la derecha de Miguel. Y casi sin respirar, un caracoleo con sello de identidad propio lo tapaba Miguel. El Amanecer seguía sin despertarse del letargo inaugural y encajó el mayor susto en toda la primera entrega. Pozo martilleaba desde la frontal y la madera escupía su proyectil.

Volvió el martillo pilón local, desplegando ganas, músculo, remates, con una falta botada por Ruby tapada en dos actos por Miguel. y un petardazo de Ricardo Durán que no se lo pensó para encañonar, pero el cuero se alejó por poco de su objetivo a diez del intervalo. Los últimos compases del primer acto fueron visitantes, al menos en lo que a ocasiones se refiere. Chori trató en vano de dar un disgusto a Sebas al verle dos metros fuera de su cueva y Rai botaba una falta que Chavales solo en boca de gol peinaba cerca de las estrellas.

Arrancó el segundo episodio de la novela. Todo en el aire y con más corazón que fútbol hasta que llegó un remate circense de Polo que subió el 0-1 (min. 54). El gol templó algo los ánimos rojiblancos y fue la tarde de Rai que dio luz a los suyos ante un Don Benito que hizo el preceptivo carrusel de cambios, aunque sin excesiva enjundia. El Amanecer parecía que tenía todo atado y defendía su tesoro con uñas y garfios. Volaba el tiempo y se las prometían felices los cacereños. Espejismo. Se soltaba las correas Pelu peinando en oro negro el servicio desde la derecha de Trinidad que salvaba un punto ante los de Sierra de Fuentes.