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El derbi se gana desde los banquillos

El derbi se gana desde los banquillos
  • El Cacereño-Badajoz del domingo enfrentará a dos de los técnicos más experimentados de Tercera

  • Agustín Izquierdo y Adolfo Muñoz buscan para sus equipos tres puntos que valdrían su peso en oro

Cáceres / Badajoz. El derbi del domingo (12:00, Príncipe Felipe) no solo presenta estrellas del fútbol regional en sus futbolistas, también lo son los dos entrenadores. El del Badajoz, Agustín Izquierdo, acumula varios títulos ligueros en el grupo extremeño de Tercera. Este año quiere conseguirlo con una gran plantilla como la blanquinegra. Mientras tanto, Adolfo Muñoz también tiene entre ceja y ceja devolver al Cacereño a la división de bronce. Fue campeón de Tercera precisamente en el banquillo del Badajoz hace siete campañas, logrando el ansiado ascenso.

Para Izquierdo, la particularidad del partido del domingo está en la rivalidad histórica entre los dos conjuntos. «Es especial por lo emotivo. En lo deportivo, es importantísimo, como lo es siempre cualquiera que disputamos», aclara el técnico. La teoría dice que Cacereño y Badajoz deben estar peleando hasta el final por hacerse con el título liguero esta temporada, pero el entrenador pacense mantiene la cautela. «No sé si el Cacereño es el máximo rival. Con cinco partidos jugados es muy difícil valorarlo. Evidentemente es uno de los candidatos». Suele decirse que las ligas se ganan en los campos más complicados. En este caso, el Príncipe Felipe sería uno de ellos. «Es muy pronto para saber si es decisivo. Creo que es muy pronto como para considerarlo definitivo. Es importante, pero no definitivo».

Si el Badajoz cayera derrotado el domingo ante el Cacereño se pondría siete puntos por debajo en la clasificación, lo cuál sería ya una distancia importante. Agustín Izquierdo piensa en positivo. «Y si ganamos nos ponemos a un punto. Aún queda mucha liga. El año pasado, por ejemplo, estábamos a 12 del Jerez y logramos pelear por el campeonato hasta el final. Lo dicho, que aún queda mucho», recalca. Los blanquinegros ya han logrado puntuar esta campaña en otro de los campos complicados, como es el Calzado Galván de Jerez de los Caballeros. Se puede pensar de alguna manera que el empate para el Badajoz sería un buen resultado. «Antes de jugar no se firma nada. Aquí salimos a ganar siempre». Un grupo como el del Cacereño, que tiene el ascenso como objetivo, acumula muchos puntos fuertes en su juego. El técnico pacense prefiere fijarse en lo colectivo. «Su mayor virtud es el bloque. Buena prueba de ello es que no ha encajado un gol siquiera».

Precisamente, la fortaleza defensiva debe ser uno de los puntales del conjunto verde. Es el único equipo en categoría nacional que ha ganado todo con la portería a cero. «Con esos números está claro que algo estará haciendo bien. Intentaremos jugar el partido cada uno con nuestras armas», destaca Agustín Izquierdo. La clave por la que se decida el duelo del domingo parecer ser la misma que en todos los encuentros importantes: el aprovechar los pequeños detalles. «Los detalles te marcan en un partido así. Cada uno lo afrontará con su tipo de juego». Aún está fresco en la memoria de los protagonistas la final autonómica de Copa Federación, en la que el Badajoz se impuso por 5-0 al Cacereño. «Son dos partidos que no tienen nada que ver. Lo único es que ya nos hemos enfrentado y nos conocemos un poco más». Los pacenses llegan al enfrentamiento tras golear por 4-1 al Calamonte, otro conjunto que no había recibido goles hasta entonces. Los dos empates anteriores no hicieron que el vestuario se pusiera nervioso. «Todos estábamos tranquilos. Si acaso la intranquilidad estaría de puertas hacia afuera».

Un partido más para Muñoz

Fuera del banquillo, Adolfo Muñoz es mesura y temple. El entrenador del Cacereño dice vivir la semana del derbi frente al Badajoz con la naturalidad de cualquier otro partido de liga, con normalidad en cuanto a los entrenamientos y sin novedades en su plan de trabajo habitual.

Tanto sus jugadores como él compartieron el miércoles con el mandatario Antonio Martínez Doblas una comida de confraternización, a la que también asistieron hombres de la casa como José María Rebollo, José María Asenjo o Ángel Marcos: «Es importante para la cohesión del grupo y para que nos conozcamos más, ya que este año somos casi todos nuevos. También es importante para que el presidente conozca al grupo. Está haciendo un esfuerzo tremendo y los jugadores le dan mucho valor a que su presidente esté con ellos. Esto es una familia en la que todos necesitamos el apoyo de todos».

Pero, ¿qué discurso se trasladó desde las altas esferas del club antes de un partido de esta índole? «Me quedo con la sensatez de Doblas. Es una persona que lleva mucho tiempo en el fútbol y transmite seriedad y serenidad. Ahora que van las cosas bien, sabe que tenemos que seguir trabajando con la humildad de siempre y ésa es la línea que hay que seguir. Se agradece que tengamos un presidente que quiera unir. Sé que está haciendo un gran esfuerzo».

A Adolfo Muñoz no le gusta hablar de 'venganza'. Ni siquiera con las comillas: «Es un término muy duro». Tres semanas después del varapalo frente al Badajoz en Copa Federación, el técnico tiene la suficiente perspectiva como para mirar el lado positivo de aquella noche aciaga: «No pudimos esconder el dolor. Me encontré un vestuario abatido y triste. Lo mejor de esa derrota fue ver un vestuario dolorido y apenado por el mal resultado. Cuando vi esas caras, supe que los jugadores sienten esto de verdad y les afecta. Eso también dice mucho del compromiso que tienen».

Para el técnico verdiblanco, «el Badajoz es un equipo físicamente muy fuerte. Sabe jugar en los momentos importantes del partido. Dan pocas opciones para hacerles ocasiones de gol, pero nosotros tenemos nuestras armas e intentaremos hacerles daño con nuestro juego rápido y vertical». Muñoz recela del buen uno contra uno que tienen varios de sus rivales en la parcela ofensiva: «Pueden decidir un partido en cualquier momento. Pero nosotros también tenemos los nuestros», sentencia para equilibrar la balanza de potenciales.

Con las tres últimas adquisiciones, Muñoz reconoce que ahora es cuando comienza el verdadero trabajo de grupo. Edu Moya, Pucho y Kevin están para jugar.