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Tercera División

Liderato sin cantos de sirena en el Príncipe Felipe

Adolfo Muñoz, el pasado domingo. :: A. Méndez
Adolfo Muñoz, el pasado domingo. :: A. Méndez
  • Mientras espera refuerzos, Adolfo Muñoz aboga por conseguir un fútbol más vistoso y combinativo que el propuesto hasta la fecha

Líder en solitario, pleno de victorias y una portería virginal, impoluta y sin mancillar en los 360 minutos ligueros disputados hasta el momento. En el seno del Cacereño todos hubiesen firmado este inicio del equipo entrenado por Adolfo Muñoz. Sin embargo, lejos de lanzar cantos de sirena, desde el Cacereño se es consciente de que aún existe margen de mejora en distintos frentes para cumplir los objetivos propuestos.

Por un lado, Muñoz continúa trabajando para que su equipo consiga un equilibrio en las facetas defensiva y ofensiva. Aunque celebra el buen hacer de sus hombres respecto al trabajo sucio de no conceder oportunidades al rival, sí reconoce que su plantel no está exhibiendo hasta el momento la vistosidad ofensiva que se le presupone a una plantilla con nombres más que contrastados. Algo que también atiende a la atípica pretemporada vivida en la carretera de Salamanca, con un goteo de jugadores que ha hecho que los integrantes del bloque estén aún en proceso de compenetración.

Al respecto, Muñoz aseguró el pasado domingo en rueda de prensa que su plantilla necesita aún refuerzos. El técnico de Pueblonuevo del Guadiana vería con buenos ojos la llegada de un centrocampista organizador, sobre todo teniendo en cuenta que los verdes están abusando del juego directo sin lograr aún la confianza necesaria como para adueñarse de los partidos con la posesión del balón. Y es que, si la pasada temporada había más centro del campo que gol, ahora, con defensas más condescendientes que en Segunda B, existe más pegada que juego combinativo.

Otra exigencia que se hace palpable es la de la llegada de un portero sub 23 que pueda competir la titularidad a Camacho. Cabe destacar que hasta el momento es el canterano Dani, de la Fundación, el que está asumiendo la responsabilidad de guardar las espaldas desde el banquillo.

El entrenador del Cacereño tampoco hace ascos a otra posible incorporación, la del veterano Edu Moya, que está sin equipo y ya ha compartido varios entrenamientos con los jugadores del Cacereño en los últimos días. La llegada del jugador de Monesterio, de 35 años y que hace varias temporadas llegó a ser el adalid del fútbol regional en la élite, facilitaría que Carlos Carlos García pudiese abandonar el lateral derecho para asumir funciones de extremo en la misma banda. Pese a que la actuación del jugador verdiblanco ya está siendo más que notable en este arranque de temporada, Adolfo Muñoz tiene depositadas grandes esperanzas en él: «Todavía no hemos visto al verdadero Carlos García», dijo haciendo referencia a su reciente casamiento y a sus obligadas ausencias por motivos labores en algunos entrenamientos.

El Cacereño descansará hoy para volver mañana a la rutina de trabajo con las miras puestas en el partido frente a La Estrella, el colista, en Los Santos de Maimona.