Hoy

tercera

Más efectividad que brillo local

Kevin se alza ante los defensores arroyanos para anotar el segundo de la tarde. :: JORGE REY
Kevin se alza ante los defensores arroyanos para anotar el segundo de la tarde. :: JORGE REY
  • Los goles de Martins y Kevin le sirven a un discreto Cacereño para imponerse a un Arroyo contestatario

Ya había dejado entrever Adolfo Muñoz que la temporada para el Cacereño no iba a ser un camino de rosas. Ayer, el Arroyo en primer término, así como las imprecisiones propias de su equipo y el calor, crearon un caldo de cultivo ideal para que los verdes, que no pasaron por verdaderos apuros, tampoco llegaran a sentirse cómodos en un encuentro marcado por la mayor pegada de los capitalinos, que demostraron más eficacia que brillo gracias a los goles de Martins y Kevin.

Si hubo algo que sorprendió ayer en el Príncipe Felipe fue precisamente la propuesta futbolística de un Arroyo contestario que, lejos de entregar sus armas con el tempranero gol de Martins, logró llevar durante gran parte del encuentro el peso del juego aprovechando la poca fluidez en la circulación del balón por parte del Cacereño, sobre todo en los tres primeros cuartos del partido. Hasta tal punto fue así que los arroyanos ya dispusieron de su primera ocasión meridianamente clara a los tres minutos de juego, cuando Bachi ganó en velocidad a los defensores verdes pero cuyo disparo desde dentro del área salió suave para que el meta Camacho pudiese atajar sin problemas. Dos minutos después, la picardía del Cacereño dejó desnuda a la defensa arroyana con un rápido saque de banda hacia Nando Copete, que sirvió al corazón del área un balón que Martins convirtió a placer libre de marca para anotar el primero de la tarde.

Lejos de servir para engrasar la maquinaria verde, el gol del Cacereño no surtió un efecto de continuidad y fue el Arroyo el que dio un paso al frente para jugar de tú a tú al conjunto local. Los de Javi Moreno gozaron de varias oportunidades, como un disparo lejano de Asier que buscó sorprender a Camacho, así como un buen cabezazo de Villa que tampoco encontró fortuna. Mientras, el juego del Cacereño se hacía lento y pesado, despertando incluso en algunos momentos el murmullo del graderío. Fue Martins en el minuto 30 quien llevaría algo de tensión tras cabecear un centro de Minaya que salió fuera por poco. Con el 1-0 en el marcador, la jugada polémica del partido llegó en el minuto 37, cuando el Arroyo pidió penalti por una mano en el área cacereña que el colegiado González Umbert no vio. Ya en el 39 sería Copete el que gozaría para el Cacereño de una buena oportunidad, aunque su volea salió desviada lejos del marco defendido por Alberto.

Tras el paso por los vestuarios, el Arroyo continuó enchufado al partido y fue su atacante Aitor en la primera acción de la segunda mitad el que gozó de una buena oportunidad con un peligroso disparo a puerta muy cerca de la portería, aunque el cancerbero cacereño estuvo astuto para enviar a córner. Los visitantes, acompañados por una nutrida representación de sus aficionados, seguían intentando poner cerco al área verde, aunque la mala definición en los metros finales sería su condena.

Fue en el minuto de 57 cuando llegaría el gol de Kevin para sentenciar el partido. El delantero argentino se alzó entre los defensores visitantes para culminar de cabeza una magistral falta botada por Fran Minaya, el mejor y más incisivo hombre del encuentro. La acción previa llegó gracias a una de las escasas arrancadas de Carlos García.

A partir de ahí, aunque sin grandes alardes ni delirios de grandeza, el Cacereño ya comenzó a parecerse un poco más a sí mismo y a lo que se espera de él. Los de Adolfo Muñoz tuvieron ocasiones para haber aumentado su renta, como con un centro de Martins al que Kevin no pudo llegar o un cabezazo de Copete a pase Minaya con Alberto ya batido que tampoco encontró puerta. Ya en el 85, Minaya sirvió otro buen balón a Carlos García, cuyo cabezazo obligó emplearse a Alberto. Todo ante un Arroyo más pausado por el lógico desgaste físico pero que tampoco renunciaba a la mordiente con hombres de refresco como Kevin, que se desfondó en sus 30 minutos sobre el césped del Príncipe Felipe.

De hecho, las altas temperaturas soportadas por los jugadores de ambos equipos fueron motivo de felicitación del entrenador visitante en sala de prensa. Aunque Javi Moreno reconoció la superioridad del Cacereño, se mostró contento con el trabajo de sus hombres: «Los chavales no se han arrugado ni se han amilanado. Hemos hecho el partido que teníamos que hacer».

Por su parte, el entrenador local, Adolfo Muñoz, tiró de autocrítica basándose en la ansiedad por las ganas de agradar: «Ha sido nuestro peor primer tiempo. Hemos fallado en los controles y en los pases, que son la base del fútbol, aunque luego hemos cambiado la dinámica».