El Rayo Majadahonda rechazó dejarse ganar por el Cartagena

ABC publicó ayer que una persona llamó en nombre del club murciano al capitán del equipo madrileño para comprar el partido donde se jugaban el ascenso

RUBÉN CAÑIZARES

La polémica surgida alrededor de la denuncia del Extremadura sobre un supuesto intento de soborno por parte del Cartagena para el partido de vuelta de la eliminatoria final por el ascenso a Segunda se enmaraña un poco más. ABC publicó ayer una información en la que cuenta que, en la mañana del jueves 24 de mayo, Sergio Oliva, uno de los dos capitanes del Rayo Majadahonda, recibió una llamada de alguien interesado en comprar el encuentro que disputaban Cartagena y Rayo Majadahonda como campeones de grupo y decidía el ascenso a la categoría de plata de uno de los dos. Según la noticia, quien realizó la llamada no se identificó más que diciendo que representaba al Cartagena. A este respecto, el conjunto madrileño emitió ayer un comunicado en el que aclara que si bien contactaron con ellos telefónicamente para este fin, el interlocutor no dijo hablar en nombre del Cartagena y se desmarcan de cualquier acusación al club murciano.

Según explica a ABC un miembro del club madrileño, el trato ofrecido fue de 150.000 euros por dejarse perder, seis veces más de la prima que el Rayo Majadahonda había pactado con su plantilla en el caso de lograr subir. «Nos llamó mucho la atención que la persona que llamaba en nombre del Cartagena supiera que el importe de nuestra prima era de 25.000 euros por barba. Tenía datos confidenciales de nuestro equipo».

La información añade que el autor de la llamada también tantea a otros dos jugadores de la plantilla, uno de ellos Basilio, el portero titular de los madrileños. Todos ellos escuchan estupefactos la propuesta y son claros: «Una llamada más y denunciamos a la Policía». La tarde de ese jueves, Oliva y Basilio comunican en el vestuario lo sucedido y ahí toma la palabra el entrenador, Antonio Iriondo. El técnico le pide a sus jugadores que se olviden cuanto antes del asunto y tomen ese intento de compra como un acicate para el partido del domingo, pero también les da la libertad de decidir si quieren denunciar o no. La plantilla vota, y solo dos jugadores están a favor de ir a comisaría. El vestuario debate profundamente y considera que es muy difícil demostrar que el Cartagena está intentando comprarles el ascenso. Así que deciden hacer caso a su entrenador. Ese domingo, día 27 de mayo, con un gol en el minuto 99 del encuentro (1-0) logran subir a Segunda División.

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