El Villanovense salva un punto a contracorriente

Pedro Beda intenta llevarse el balón ante dos rivales. :: e. d./
Pedro Beda intenta llevarse el balón ante dos rivales. :: e. d.

El regreso de Julio Cobos estuvo marcado por un gol en el primer minuto que dejó tocados, pero no hundidos, a los serones que lo arreglaron en la segunda parte

ESTRELLA DOMEQUE VILLANUEVA DE LA SERENA.

Una jornada más, y van siete. El Villanovense sigue sin conocer la derrota en los siete últimos partidos, aunque ayer bien pudo merecerla en la primera mitad. Por suerte, en la segunda parte los serones supieron enderezar el rumbo.

1 VILLANOVENSE

0 LINENSE

Villanovense
Leandro; Arroyo (Allyson, min. 50), Javi Sánchez, Javi Barrio, Tapia, Pajuelo, Curro (Kamal, min. 73), Carlos Andújar (André, min. 78), Elías, Dieguito y Pedro Beda
Linense
Montoya; Sergio Rodríguez, Madrigal, Joe, Mario Gómez, Chico, Juanpe (Abenza, min. 81), Sana, Espinar (José Ramón, min. 62), Zamorano y Wilson Cuero (Stoichkov, min. 72).
Goles
0-1: Sergio Rodríguez, min. 1. 1-1: Madrigal (p.p.), min. 51.
Árbitro
Miguel Ángel Ortiz Arias (madrileño), amonestó a los locales Tapia, Javi Sánchez, Curro y Pedro Beda, y a Chico para los visitantes.
Incidencias
Estadio Romero Cuerda, unos 1.100 espectadores. Los jugadores del Villanovense portaron al inicio una bandera de apoyo contra el cáncer de mama.

Era un regreso más de Julio Cobos al Romero Cuerda, algo siempre especial para el entrenador y la afición villanovense. Pero cuando algunos aún estaban rememorando en las gradas las buenas tardes de fútbol con el de Valdehornillos en el banquillo, llegó el jarro de agua fría, tan pronto que muchos estaban aún buscando su asiento.

La primera jugada del partido, una falta aparentemente inofensiva en el margen derecho del campo, que Juanpe colgó al área para que Sergio Rodríguez la cazara de cabeza, dando alas a su equipo y cortando las del Villanovense (0-1). Los de Iván Ania entraban así, de golpe, en uno de los peores escenarios posibles.

Lo bueno, que quedaba todo el partido por delante. Lo malo, que hasta el segundo tiempo no hubo reacción. El tempranero mazazo dejó a los serones sin ideas, mientras en la Balona había de sobra. De ahí al descanso, los de la Línea de la Concepción pudieron dar el golpe definitivo al partido en varias ocasiones que no supieron aprovechar.

Primero en las botas de Wilson Cuero, que disparó fuera en una jugada en la que Zamorano aprovechó la falta de entendimiento entre Javi Sánchez y Leandro. Acto seguido, en el 22, lo intentaba Juanpe con un disparo que se marchó por centímetros. La tercera, aunque no fue a la vencida, Juanpe y Sergio Rodríguez repetían la falta del primer gol, esta vez sin suerte. Sólo Dieguito interrumpió el monólogo rival con un disparo que atajó Montoya.

Así las cosas, la grada casi agradeció el pitido que marcaba el descanso, con Allyson ya calentando por la banda. La salida del delantero brasileño dio un aire nuevo al Villanovense, además Ania sorprendió sacando a Arroyo del campo y retrasando la posición de Pajuelo, para jugar con la dupla de Allyson y Beda arriba.

Ya con el balón, llegó el oxígeno y el gol al poco de empezar el segundo tiempo. Un centro de Tapia desde la izquierda que Madrigal se metió en propia intentando despejar (1-1). Y con el empate llegó la locura.

El partido entró entonces en una espiral, con el Villanovense volcado al ataque y los de Julio Cobos buscando aprovechar cualquier contragolpe. Si bien, en esas idas y venidas, los de Iván Ania parecían sentirse más cómodos que el rival. Aunque la montaña rusa dejó varias ocasiones peligrosas que sólo Leandro evitó que acabaran el gol.

Partido de ida y vuelta

Los dos primeros avisos fueron de los serones. En el 60, Allyson remató muy forzado un centro de Dieguito desde la izquierda. Y sólo dos minutos después, Pedro Beda remató fuera por muy poco un centro de Curro, también desde el lateral zurdo. Una ocasión para cada uno, pero el gol de los delanteros volvió a ser ayer la tarea pendiente.

La respuesta llegó en el 67, con la primera contra orquestada por Juanpe y finiquitada por José Ramón delante de Leandro que rechazó bien el disparo.

Tras ese susto, Ania dio entrada a André, para volver a reactivar la banda derecha, y a Kamal, que iba a mantener el papel de Curro en la medular. Unos cambios que hicieron que el Villanovense apretara en el último cuarto de hora, quizás el tramo con más emoción del partido, en el que pudo pasar cualquier cosa.

Un final frenético que dejó a Pedro Beda de nuevo con la miel en los labios en el 86, tras un centro pasado de Dieguito. Pero que también dejó a la grada casi sin aliento al ver cómo, en el 89, Leandro salvaba el empate al desviar un disparo de Zamorano en el último contragolpe.

Esta vez sí, el silbato del árbitro sonó a gloria porque aunque el punto sabía a poco, era muy valioso viendo cómo había empezado el partido. Y ya, con el pitido final, Julio Cobos pudo saludar a amigos y familiares, en su segundo regreso al Romero Cuerda en el que sigue sin lograr la victoria.

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