La roca del Mérida aguanta en casa del líder

El central emeritense José Cruz, en el partido de ayer en Catagonova. :: la verdad/
El central emeritense José Cruz, en el partido de ayer en Catagonova. :: la verdad

En un partido feo para el espectador, el equipo de Loren alcanza el objetivo con el que acudió: aguantar el empate

JAVI LAIRADO CARTAGENA.

La victoria del Mérida ante el Jumilla del domingo pasado, además de un notable subidón de adrenalina y energía a un equipo que la necesitaba en demasía, y el dibujo con el que se consiguió; unido a las bajas de Esparza, De Dios e Iván Aguilar; y al rival a visitar, el líder Cartagena, dejaba claro que Loren repetiría modelo, estrategia y plan: salir con dos líneas muy juntas cerca de la frontal propia, empujar al rival a jugar por fuera y aprovechar la altura y fortaleza de la pareja de centrales para despejar todo balón lateral. Conseguir que el paso de los minutos creara ansiedad en un equipo que necesitaba la victoria y buscar alguna salida vertical o balón parado para arañar sustos que hicieran sembrar dudas.

0 CARTAGENA

Marcos; Ramírez, Moisés, Zabaco, Jesús Álvaro; Chavero, Cordero; Hugo Rodríguez (Ábalo, m. 79), Cristo Martín, Owusu (Aketxe, m. 57); Rubén Cruz (Moussa, m. 74).

0 MÉRIDA

Felipe Ramos; Godswill, Cruz, Golobart, Pina; Checa, Javi Chino, Chema Mato (Javi Gómez, m. 90); Kiu (Iván Pérez, m. 59), Santi Villa, Germán (Nana, m. 87).

Árbitro
Mena Gimeno (del colegio valenciano). Mostró cartulinas amarillas a Felipe Ramos, Checa, Iván Pérez y Kike Pina por el Mérida y a Dani Ábalo por el Cartagena.
Incidencias
Estadio Cartagonova, ante cerca de 6.000 espectadores.

Lo consiguió solo a medias, puesto que antes del minuto quince el Cartagena ya había obtenido dos ocasiones claras de gol apoyado en buenas combinaciones de su línea de medias puntas. Felipe Ramos sacó la primera de ellas después de varios rechaces, y Rubén Cruz disparó cerca del poste un balón suelto en la media luna del área. Poco después, Cristo Martín volvió a intentarlo tras una buena pared con Jesús Álvaro obteniendo una nueva parada de Ramos. Mediada la primera parte el Mérida logró estirarse por fin, apoyado en Kiu. El coreano llegó a línea de fondo y puso la pelota atrás, pero no encontró rematador. En la siguiente jugada, el mismo Kiu buscó sorprender con un disparo lejano.

A partir de ahí, y hasta el descanso, el Cartagena subió el ritmo, adelantó a sus laterales una veintena de metros, empujó a Hugo Rodríguez y a Cristo a combinar por dentro y aumentó su presencia ofensiva. Solo lo convirtió en peligro real a balón parado, con un lanzamiento de Hugo Rodríguez que Ramos desvió casi sin querer y con otro remate, ya al borde del final, de Chavero al lateral de la red.

Al Mérida le faltó en todo momento tranquilidad con la pelota, un plan alternativo al pelotazo largo. Que sus centrocampistas consiguieran asentar una circulación de balón que les permitiera tomarse un respiro en su defensa del área, pero Loren había conseguido su objetivo al descanso: empate a cero en el marcador y cuarenta y cinco minutos solo por delante.

Era de esperar que el Mérida persistiera, e incluso recrudeciera, en el plan en la segunda mitad. Un disparo lejano de Chavero que se fue cerca de la escuadra y una nueva falta lateral parecían indicar que nada cambiaría. Pero, al menos, el Mérida encontró su ocasión. Fue tan clara que parecía imposible que no entrara. El trabajo de Kiu dio su fruto en forma de choque entre centrales, balón suelto y pase del coreano a Germán, que se encontró ante Marcos. Debió parecerle tan increíble que su disparo se fue a la izquierda del meta local.

La ocasión sufrida espoleó al Cartagena, que se lanzó hacia el gol, dejando espacio entre su línea de centrales y los creadores de juego. La entrada de Aketxe multiplicó la mordiente ofensiva del equipo local, que a balón parado rozó el tanto en varios lanzamientos que no encontraron un remate franco. Loren reforzó el lateral derecho con la entrada de Iván Pérez que, además, lograba acercarse a Germán para crear peligro.

Los mejores minutos

De hecho, su entrada coincidió con los mejores minutos de juego visitante. Merodeó la frontal del área de un Cartagena que parecía estar tomando un respiro de cara a un asalto final. Coleccionó la defensa local errores en la salida de balón que aumentaron el nerviosismo de hinchada y equipo.

De ahí vinieron acercamientos de Iván Pérez y Santi Villa, y un lanzamiento de Chema Mato que se fue muy lejos de la portería. Costó al Cartagena volver a coger el ritmo de ataque, entre cambios, pérdidas de tiempo y asistencias médicas. Ábalo probó fortuna en un lanzamiento lejano que Ramos sacó cuando se colaba por la escuadra, pero no fue capaz de poner en orden ideas y fuerza física para llegar con verdadero peligro.

Logró el Mérida el objetivo con el que salió al césped. Un punto en un campo tremendamente complicado y aprendiendo a competir. Suma la segunda semana consecutiva sin encajar y el equipo adquiere confianza en el plan.

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