El Mérida rompe su racha en el Everest

El emeritense Mustafá, en el choque de ayer en Melilla del Mérida. :: BLASCO DE AVELLANEDA/
El emeritense Mustafá, en el choque de ayer en Melilla del Mérida. :: BLASCO DE AVELLANEDA

Los de Nafti, mermados por las bajas, suman su primer triunfo a domicilio en el campo más inexpugnable del grupo gracias a un golazo de Kiu

REDACCIÓN

No había ganado nunca este Mérida a domicilio y no había encajado nunca este Melilla como local. Para ahondar más en lo maravilloso de este deporte, los azulinos afrontaban el choque sin ninguna baja y los emeritenses, con la enfermería y la lista de sancionados casi a rebosar. Y pum. O mejor dicho... ¡y Kiu! El ex extremo del Melilla, a un cuarto de hora del final del choque, agarró un cambio de banda en el pico del área grande azulino, controló magistralmente, se dirigió hacia el centro y, cuando nadie se lo esperaba, sacó un cañonazo teledirigido que se coló por la escuadra de Dani Barrio. Sí, era el primer gol que recibía el Melilla como local esta temporada y, por ende, anticipaba su primera derrota de la temporada en el Álvarez Claro. Lo consiguió, lo dicho, un equipo que arrastraba un millar de dudas a domicilio en sus últimos compromisos y que apareció sin cinco de sus mejores jugadores. El fútbol y su grandeza.

0 MELILLA

1 MÉRIDA

Melilla
Dani Barrio; Pepe (Bilal, 76'), Richi (Álex Cruz, 71'), Odei, Jilmar; Lolo Garrido, Juanma, Boateng (Rubén Martínez, 74'), Zelu, Nacho Aznar; y Yacine.
Mérida AD:
Felipe Ramos; Iván Pérez, Paco Aguza, Diana (Esparza, 83'), Kike Pina; Javi Chino, Javi Hervás, Santi Villa; Mustafá, Kiu (Selu, 89') y Esnáider (Javi Gómez, 87').
Goles:
0-1, min. 73: Kiu.
Árbitro:
Santos Pargaña, del colegio andaluz. Amonestó a los locales nacho Aznar y Odei y a los emeritenses Aguza, Javi Hervás, Esnáider, Felipe Ramos y Diana.
Incidencias:
Alrededor de 1.000 espectadores en el Álvarez Claro de Melilla.

Nafti, que recalcó una y otra vez tras el partido el orgullo que le hinchaba el pecho por el rendimiento de sus jugadores, se presentó en Melilla con el juvenil César completando la convocatoria y con Javi Gómez, entre algodones y casi descartado para el partido, jugando los minutos de la basura. Y con el 'once' que todos preveían, con Mustafá y Kiu en las bandas. Precisamente fue Mustafá quien dispuso de las mejores ocasiones de la primera parte para el conjunto emeritense, con un mano a mano claro y un disparo cruzado que desbarató el zamora Dani Barrio. El partido, como intuían los clásicos de la categoría, se dibujó feo, pero muy competitivo por ambos equipos.

El Mérida aguantó las oleadas del Melilla, se plantó notablemente en defensa y aprovechó sus momentos para sembrar la duda en el rival, al que ya ha igualado en la tabla. En el primer paso, Javi Chino emergió como protagonista feroz en su partido cien con el Mérida: en su posición de mediocentro controló toda la frontal del área, tanto para contener como para lanzar. En el segundo paso, Aguza y Diana le regalaron una mañana más plácida de lo esperada a Felipe Ramos (que solo sufrió en los primeros minutos de la reanudación). Y en el tercer paso, Mustafá lideró el ataque formado junto a Esnáider y Kiu y que no dejó de avisar al Melilla que la sorpresa bien pudiera ser una realidad. Como así fue.

Y todo esto en un panorama de fútbol espeso, con nula circulación de pelota en ambos conjuntos pero de una competitividad superlativa. Con el Mérida un escalón por encima en la primera mitad. Pero tras el descanso, fue el Melilla el que subió dos escalones y el que superó al Mérida, con Yacine incordiando a la pareja de centrales y con Nacho Aznar intentándolo por la banda de Kike Pine. Ahí, ante un par de ocasiones locales, volvió a emerger la figura de Felipe Ramos.

En un fútbol ya menos espeso y más vertical, el partido comenzó a romperse con idas y venidas de ambos equipos con el paso de los minutos. Amagaba el Melilla... pero a la siguiente amenazaba el Mérida, que en una de esas celebró el tanto de Kiu, que no lo celebró por respeto a la que fue su última hinchada. Y lo mejor llegaría después: apretaron los locales (sin mucha cabeza, la verdad)... pero el Mérida atravesó esos últimos minutos sin sufrir, amparado en su oficio y en su seguridad defensiva. Y así, en el peor de los momentos, celebró su mayor gesta de la temporada. Así es el fútbol... y así, también, este Mérida.

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