Doble cita con el destino

Socios del Badajoz asistentes a la asamblea del viernes y que hoy decidirán sobre el paso a SAD. / J. V. ARNELAS
Socios del Badajoz asistentes a la asamblea del viernes y que hoy decidirán sobre el paso a SAD. / J. V. ARNELAS

El Badajoz decide por la mañana su futuro como entidad y por la tarde sus aspiraciones de permanencia ante el Écija

J. P. BADAJOZ.

Hoy no es un domingo cualquiera. El Badajoz tiene una doble cita con su destino y la afición tiene mucho que decir. La masa social blanquinegra toma protagonismo en una jornada intensiva y decisiva para el porvenir del club pacense. El Badajoz se juega mucho por la mañana en una votación que marcará su futuro como entidad y en el césped por la tarde ante el Écija en un duelo directo por la permanencia.

El ambicioso proyecto presentado la noche del viernes por Premium Sport no ha dejado indiferente a nadie. Ni siquiera a los más escépticos en dar el paso hacia la temida por muchos Sociedad Anónima Deportiva, que por otra parte en caso de ascenso a Segunda sería obligatoria por ley. La propuesta del grupo representado por Matías Navarro y Silvia Suárez es el sueño para cualquier ciudad y afición. Pero precisamente por las dimensiones que abarca a todos los niveles de transformación del club (ciudad deportiva, ampliación del Nuevo Vivero, una Fundación para la cantera, ascenso a Segunda en tres años , secciones de baloncesto y fútbol sala...) y la potente inversión económica contemplada (capital social inicial de 500.000 euros y un primer presupuesto entre 1,1 y 1,3 millones de euros) hace que por ese sector más dudoso se mire con recelo por experiencias pasadas. Los socios tienen el destino del Badajoz en sus manos y ese partido se juega en la Residencia Universitaria de Caja Badajoz a las 11.30 horas en primera convocatoria y a las 12.00 en segunda de la asamblea extraordinaria. Y en el centro de la consulta dos cuestiones en busca del crecimiento y expansión de la entidad, si quieren la conversión en SAD y de ser afirmativa hacerlo de la mano de este grupo.

El equipo, por su parte, trata de aislarse de todo este proceso de cambio institucional porque también se juega su supervivencia en lo deportivo. «No tiene que preocupar porque hasta el último minuto que está un futbolista o un entrenador en un sitio tiene que dar el 500 por ciento. No es nuestro asunto, lo que nos tiene que preocupar es el Écija. Nuestra obligación es ganar y darle una alegría a la afición», exponía Juan Marrero.

Ese encuentro es clave en sus aspiraciones por salvarse y la afición también jugará un papel determinante para convertir el Nuevo Vivero en el bastión de la permanencia. En el vestuario aún escuece la remontada en los diez últimos minutos de la ida al gol de Joaqui Flores. «Es una de las tres o cuatro que tenemos que recordar. Fue un partido donde pese a que ellos generaron más ocasiones que nosotros, el fútbol nos dio ese 0-1 y no supimos conservarlo. Pero con esa buena dinámica que después demostraron creo que estaban con una marcha más. Todo cambia, no es lo mismo septiembre que enero. Y ahora está a dos puntos, por lo que de ganar supondría pasarles y la posibilidad de superarles el 'golaverage'», apuntaba el técnico ante los medios el viernes.

El Badajoz no podrá contar con Ruano por acumulación de tarjetas y Chechu por una microrotura de menisco. Esteban Salazar y Rafa Navarro se perfilan como alternativas para el lateral derecho y Guzmán entraría por Ruano. En el Écija son bajas Adri Crespo, con un esguince de rodilla; y Moyita, expulsado la última jornada y cuyo recurso fue desestimado por Apelación.

El Écija ha soltado el pie del acelerador en el último tramo, pero Marrero no se fía. «Empezó muy fuerte, incluso estuvo líder y en playoff muchas jornadas y ahora lleva una dinámica no tan buena, pero no deja de ser un equipo peligrosísimo», avisa.

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