«Claro que me gustaría seguir»

MArrero se abraza a su hija Paloma al final del partido ante el Lorca. :: CASMIRIO MORENO /
MArrero se abraza a su hija Paloma al final del partido ante el Lorca. :: CASMIRIO MORENO

Con la emoción contenida, Juan Marrero compareció feliz y satisfecho por el deber cumplido. «Es el año que más he sufrido de todos lo que he entrenado. Pero hemos sabido reaccionar y poder ofrecerle el objetivo a la afición». El técnico del Badajoz reconocía la permanencia como uno de sus mayores éxitos y eso que cuenta con cuatro ascensos a Segunda B. «Es el día más feliz deportivamente por lo que he visto sufrir. Ha sido excesivamente duro para ser Segunda B». Al margen de los contratiempos en el trabajo diario, en el plano deportivo, el preparador valenciano recuerda especialmente los varapalos en los derbis. «Tengo grabado en imágenes cuando fuimos a Mérida y Almendralejo la cara de los aficionados y las lágrimas en sus ojos. Eso te marca y hace que si consigues el objetivo lo valores».

Sobre su futuro en el Badajoz con el desembarco definitivo de Premium, Marrero admitía su deseo de querer continuar. «A fecha de hoy nadie ha hablado conmigo, pero después de todo esto ¿a quién no le gustaría seguir? Cuando llegué en marzo había mucha tristeza, pero conseguimos despertar a un gigante muy grande. He cumplido el segundo objetivo de la permanencia con recursos muy limitados. Claro que me gustaría seguir. Pero ahora mismo sólo quiero disfrutar del momento».

Marrero sintió el calor de la afición al final cuando fue a buscar a su hija Paloma, recién llegada de Estados Unidos. «Era la primera vez que viene a un evento así y quería disfrutar con ella y darle un abrazo. Luego he seguido caminando y he podido disfrutar del aplauso de la afición».

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