SEGUNDA B

El banquillo no ejerce de revulsivo

Banquillo del Badajoz en la primera jornada ante el Linares del que salió Sergio Martín y marcó. :: PAKOPÍ/
Banquillo del Badajoz en la primera jornada ante el Linares del que salió Sergio Martín y marcó. :: PAKOPÍ

De los 39 cambios de campo utilizados por el Badajoz, sólo Sergio Martín ha marcado gol siendo suplente y que valió un punto en el estreno ante el Linense

J. P. BADAJOZ.

Los jugadores de refresco no aportan ese papel de revulsivo que requiere el equipo cuando un partido se atasca. De las 39 sustituciones de campo (han sido 40 con el cambio del portero Néstor por el lesionado Fernando en Marbella) sólo con una resultó decisiva a efectos de resultado y conseguía gol saliendo como suplente. El banquillo del Badajoz no es determinante. Lo admitía Juan Marrero tras perder en Jumilla. «Cuando no hay acierto o van las cosas mal el banquillo tiene que salir y solucionar la papeleta», reclamaba el técnico. Pero la realidad blanquinegra refleja que en once de las catorce jornadas (si exceptuamos las victorias encarriladas ante Córdoba B y Las Palmas Atlético y el empate de Linense) no ha sido así.

El único jugador que salía con el partido empezado y marcó ha sido Sergio Martín en la primera jornada. El mediocentro granadino sustituyó a Diakité en el minuto 52 y establecía el empate a uno definitivo frente al Linense en el 74. Sergio Martín fue el segundo cambio del Badajoz de la temporada. El primer futbolista al que recurrió el técnico valenciano fue Jesús Muñoz para reemplazar al lesionado Fran Morante en el descanso. Ninguno de los otros 38 suplentes utilizados por Marrero ha contribuido en goles los minutos que ha estado en el campo. Si bien es cierto que en otros partidos la entrada de un recambio sirvió para dar otro aire al equipo como pasó por ejemplo con la irrupción de José Ángel ante el San Fernando para empatar el inquietante 0-2 con el que se había puesto muy cuesta arriba sumar puntos. El centrocampista pacense no hizo gol, pero su sola presencia cambió la cara del Badajoz y tuvo su incidencia en el juego del equipo, que se olvidó de sortear balones y empezó a asediar la portería gaditana con mayor fluidez en la circulación y combinación.

Juan Marrero suele agotar los tres cambios en los partidos. Solamente en las jornadas 3 (Badajoz, 1-Recre, 1) y 4 (El Ejido, 1-Badajoz, 1) se quedó en dos. Curiosamente en ambos el cuadro pacense iba por delante en el marcador y se dejó igualar en los últimos instantes casi sin tiempo para la reacción. Buben, Álvaro Romero y José Ángel son las primeras alternativas para el preparador valenciano cuando las cosas se tuercen.

Sergio Martín sustituyó a Diakité en el 52 y en el 74 daba el empate definitivo al Badajoz ante el Linense

Castigado por las bajas

Las continuas bajas que golpean al vestuario pacense tampoco ayudan a aumentar el nivel competitivo de su fondo de armario. Con seis bajas, el Badajoz viajaba a Jumilla con los 18 justos y muy mermado en la retaguardia y en la dirección del juego. Los blanquinegros volvían de tierras murcianas de nuevo en el puesto de promoción por la permanencia.

El técnico blanquinegro advertía en la previa del viaje a Jumilla que su equipo podría sufrir si no sabía manejar bien la estrategia de su rival. «A balón parado tenemos que mostrar nuestra mejor versión, estar muy concentrados y ser muy competitivos en este tipo de acciones». Las palabras de Marrero no pudieron ser, por desgracia, más premonitorias. El Badajoz sucumbió por un gol que se inició en un saque de esquina, donde Neftalí se anticipaba a la defensa pacense para rematar y marcar el único tanto del partido.

El equipo blanquinegro disfrutó este martes de jornada de descanso y reanudará hoy los entrenamientos con una sesión matinal a las 10.00 horas. Marrero prepara la visita del colíder Cartagena este domingo a las 17.00 horas.

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