SEGUNDA B

Un Badajoz sin Rey

Fran Morante (izq.) abraza a Javi Rey tras su gol a El Ejido. :: casimiro/
Fran Morante (izq.) abraza a Javi Rey tras su gol a El Ejido. :: casimiro

El mediocentro pontevedrés solo se ha perdido dos partidos en esta temporada y ambos se saldaron con derrota para los blanquinegros

MANUEL Gª GARRIDO BADAJOZ.

La monarquía absoluta que domina a sus rivales con puño de hierro en el Nuevo Vivero ve amenazada su supremacía. Javi Rey, uno de los cortesanos con más peso específico en el Badajoz, ha hincado la rodilla por segunda semana consecutiva por una lesión muscular, que además podría alargarse algo más por una microrrotura.

Cuando el mediocentro pontevedrés se ha ausentado, el club blanquinegro se debilita. Pierde equilibrio, templanza, contundencia, criterio y orden, entre otras muchas armas que lo convierten en una pieza difícil de sustituir. Ha disputado 30 encuentros este curso y únicamente se ha perdido dos, saldados ambos con sendas derrotas.

El primero de ellos fue en la jornada 14, precisamente ante el Jumilla (1-0), rival de mañana en el feudo blanquinegro (18.30 horas). El otro, el último pinchazo de los pacenses a domicilio, cosechado el pasado domingo ante Las Palmas Atlético (2-0). Rafa García, que ya ocupó su puesto ante los canarios, y José Ángel, que no viajó a la isla por unas molestias, se postulan como sus posibles sustitutos.

En el centro de la zaga, Juan Marrero pierde a Manu Torres por sanción, pero sus dos primeros espadas en el centro de la defensa, Fran Morante y Jesús Muñoz, estarán disponibles. El técnico valenciano se lamentó en la comparecencia habitual de los viernes de que llegan varios futbolistas tocados y con problemas físicos motivados por la superficie en la que se entrenan durante la semana. «Están muchos con molestias, apretando los dientes, luchando como animales. Quieren conseguir el objetivo. Todo lo que dependa de su esfuerzo y generosidad lo van a dar».

En la parcela ofensiva, recupera a dos de sus hombres más en forma. Álex Rubio, que cumplió sanción el último choque, y Guzmán Casaseca, que tampoco estuvo aquejado de una sobrecarga muscular.

La importancia de la afición volvió a socavar el discurso de Marrero, destacando su presencia como un factor diferencial. «Nos empuja y da oxígeno. Necesitamos que den su mejor versión, porque el Badajoz se merece estar en Segunda B». Y todo apunta a que la hinchada blanquinegra responderá a la llamada que el club lleva haciendo durante la semana, con diversas promociones para incentivar la presencia masiva de espectadores. El Badajoz anunció ayer que unas 1.200 personas habían retirado su localidad de manera anticipada asegurando un gran ambiente en las gradas.

Pese a remarcar la trascendencia de no ceder ni un punto en su feudo, Marrero no se olvida de la gran asignatura pendiente. «Si sacamos cuatro partidos en casa estamos salvados matemáticamente. Pero no podemos basar la permanencia en los partidos de aquí, tenemos que mostrar mucho más rendimiento fuera».

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