La alcazaba del Badajoz, impenetrable para los nazarís

Los jugadores del CD Badajoz celebran el gol ante el Granada B que les acerca al objetivo de la salvación/PAKOPÍ
Los jugadores del CD Badajoz celebran el gol ante el Granada B que les acerca al objetivo de la salvación / PAKOPÍ

Los blanquinegros ganan con un gol de Guzmán en un partido de mucho oficio en el que no dieron opciones al Granada B

MANUEL Gª GARRIDO

Saque de centro del Granada B, dos segundos desde el pitido inicial y Álex Rubio y Juanma salen como dos flechas en dirección a la cueva nazarí obligando a los zagueros a desprenderse del balón. Eso es el Badajoz en casa. Atosiga, incordia, desespera e impide al rival asentarse en el campo. Si superan su primera línea de presión, se escalona la siguiente y realiza el relevo. No hay cuartel ni tregua.

Más información

La salida fue en tromba, como habitualmente en el Nuevo Vivero, pero esta vez sí tuvo premio pronto. Guzmán se internaba por banda izquierda y con algo de fortuna se plantaba solo ante Lejárraga, al que fusiló inaugurado el marcador (1-0). Habían pasado siete minutos y los blanquinegros se encontraron con un valioso tesoro que proteger.

1 CD BADAJOZ

Pawel Florek, Rafa Navarro, Fran Morante, Manu Torres, Álex Herrera, Javi Rey, Javi Pérez (Rafa García, min. 57), Ruano (Joaqui Flores, min. 61), Guzmán, Juanma y Álex Rubio (Eloy, min. 70).

0 GRANADA B

Lejárraga, Antonio Marín, Adri Castellano, Fran Serrano, Héctor, Isi, Jean Carlos (David Grande, min. 54), Andrés García, Pablo González (Víctor Morillo min. 69), José González (Caio, min. 69) y Carlos Neva.

Árbitro.
Ortiz Arias (colegio madrileño). Amonestó a Ruano, Rafa García, Álex Rubio y Álex Herrera, en el Badajoz, y a Carlos Neva y Caio en el Granada B. Expulsó a José Quintana Herrero, fisio del conjunto blanquinegro.
Incidencias:
Nuevo Vivero, ante 4.500 espectadores.

.

En el primer cuarto de hora, los nazarís abusaban de triangulaciones largas entre los tres centrales con Isi como enlace que siempre se interrumpía. No había profundidad ni fluidez. Ante el fracaso en las transiciones, siempre con un hombre (o dos) encima, sin salida limpia, probaron con algún balón largo buscando prolongaciones aéreas de Andrés García. Misión fallida.

Aunque en el minuto 15 el partido pudo cambiar de sentido en una indecisión de la zaga local, en un balón largo que cazó Carlos Neva para quedarse solo y encarar a Pawel Florek, que abortó el empate tapando su palo. El meta polaco debutaba en el once, no tuvo mucho trabajo pero dio seguridad.

Javi Pérez estuvo activo en la distribución, con llegada, aportando su visión de juego y con un guante a balón parado. En el minuto 23 estuvo a punto de marcar un gol olímpico, pero Lejárraga reaccionó a tiempo para despejar.

Fue un partido de mucho oficio, de trabajo solidario y sacrificio colectivo. Ahí se difuminaron hombres como Juanma, con muchos kilómetros pero sin ocasiones, y Álex Rubio, desacertado, impreciso y atascando el juego; no hizo una lectura correcta de los tempos del choque. Algo parecido le pasó a Ruano, lento en la ejecución de las ideas.

En la segunda mitad el panorama cambió. El Badajoz fue un acordeón plegando sus líneas, era imposible mantener el ritmo y el desgaste hacía mella. El Granada B sobaba el balón pero no avanzaba pese a ganar terreno y aire. La presión local bajó y los pacenses optaron por una defensa más posicional. La entrada de Eloy fue estéril y Rafa García tiene un perfil más canchero y de poco recorrido. La consigna era contener y repeler. Y así fue.

La figura de Álex Herrera emergió en la banda izquierda, sin errores, expeditivo y apagando fuegos en la cobertura. El filial granadino pareció no tener prisa, jugándose todo a la carta del último suspiro. Una falta desde la frontal en el 94 que rebotó en la barrera pacense fue la acción con la que murió el choque.

Paso al frente del Badajoz hacia la salvación. De nuevo en casa, apuntalando la alcazaba del Nuevo Vivero, impenetrable para el Granada B.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos