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segunda b

Extremadura y Mérida se reparten el derbi

Richard Boateng se lamenta tras el empate de penalti del Mérida en el tiempo de descuento. :: JM Romero
Richard Boateng se lamenta tras el empate de penalti del Mérida en el tiempo de descuento. :: JM Romero
  • Un gol del Mérida en el descuento frustra la victoria del Extremadura, que se puso por delante con un golazo de Pierre

Un gol de penalti de Hugo Rodríguez en el descuento privó al Extremadura de llevarse el derbi extremeño en lo que fue una fiesta con dos aficiones entregadas, un ambiente de superior categoría y dos equipos que lo dieron todo, pero que no rompieron el marcador hasta los últimos diez minutos de encuentro. Porque el derbi se vivió en las gradas. Las dos aficiones convirtieron un Francisco de la Hera con un colorido espectacular en una fiesta del fútbol regional. Tanto los desplazados desde Mérida como la afición local no pararon de alentar a los suyos y vibraron en un final de infarto que animó un partido en el que ambos equipos se mostraron demasiado respeto.

Porque en lo meramente deportivo, el partido fue intenso, disputado y con ritmo, pero ningún equipo fue claramente superior al otro y las ocasiones claras de gol brillaron por su ausencia. Es más, los goles llegaron en dos jugadas aisladas: primero un zapatazo de Pierre a 10 minutos del final que hizo temblar el Francisco de la Hera; y segundo, el penalti transformado por Hugo Rodríguez para llevar el empate al marcador a escasos minutos para el final.

El Extremadura comenzó mejor el derbi, con un Mérida a la espera en su propio campo. El técnico local, Juan Sabas, se decantó por la línea de tres por detrás de Willy con Boateng y Fall en la sala de máquinas para tener más profundidad por banda y facilitar la llegada de Pierre desde la mediapunta; mientras que Eloy Jiménez sorprendió al dejar fuera de la convocatoria a Antonio Romero e instalar un doble pivote con la entrada de Javi Chino junto a Pardo. No fue la única sorpresa del 'once' romano, ya que Álex Bernal ocupó el lugar de Hugo Rodríguez en la banda derecha. Con el propio Bernal a los mandos del juego emeritense, los de Eloy Jiménez se hicieron poco a poco con el control del juego y con la posesión ante un Extremadura que confiaba su juego ofensivo en la verticalidad y la velocidad de sus atacantes. Así, en la primera mitad las defensas se impusieron a los ataques, aunque era el Mérida el que lo intentaba más, sin llegar a crear peligro en la meta de Toni Doblas, excepto un par de disparos de Hugo Díaz desde fuera del área. El primer envite del choque fue para el Mérida, al que quizá le faltó un poco más de ambición en esta primera mitad para llegar con más peligro a la meta de Toni Doblas.

Tras el descanso, Juan Sabas ajustó la línea defensiva, ya que en la primera mitad se veía superada una y otra vez por el juego combinativo del Mérida. El Extremadura dejó de presionar en tres cuartos de campo y esperaba agazapado en su campo un contragolpe que le pusiese por delante en el marcador.

El Mérida jugaba con dos bandas muy profundas, con Óscar Rico encarando una y otra vez a su par; y con un Álex Díez por la derecha que estuvo inconmensurable en ataque, pero no lograba conectar con sus dos delanteros y su dominio se fue diluyendo poco a poco.

A 15 minutos del final, el Extremadura confió más en su empuje que en su calidad y embotelló al Mérida en su área. En tan sólo cinco minutos, los locales tuvieron una ocasión clara de gol, pero entre Pierre y Renzo mandaron la pelota fuera a un par de metros de la línea de gol. Y después llegó el gol. Más bien golazo. Pierre controló con el pecho en tres cuartos de campo un melón, lo bajó al piso y lo convirtió en un obús que se coló con violencia por la escuadra de la meta defendida por Mandaluniz. Este tanto revolucionó a la afición azulgrana que explotó de alegría mientras veía como su equipo estaba muy cerca de llevarse el derbi.

Entonces el Mérida tiró de corazón más que de cabeza para buscar el empate, y en el tiempo de descuento encontró su premio gracias a un penalti de Ismael -que había entrado al campo dos minutos antes- sobre Diego Cascón.

El especialista a balón parado del Mérida, Hugo Rodríguez, tomó la responsabilidad de lanzar la pena máxima para marcar, poner la igualada en el electrónico y certificar el reparto de puntos en el derbi regional. Aún le quedó tiempo al Mérida para tener otra ocasión clara, pero el disparo desde dentro del área de Hugo Díaz lo atajó Toni Doblas para matar el partido.

Tanto Extremadura como Mérida siguen inmersos en la lucha por sus objetivos y ambos tienen dos partidos complicados e importantes la próxima semana, ya que los azulgranas visitan el feudo del líder, el Lorca, y el Mérida recibe a un rival directo, el Villanovense.