Hoy

segunda b

Un Villanovense sin compasión

Curro, Álvaro González y Valverde, celebran con Jesús Rubio el primer gol a pase de Carlos Fernández. :: e. domeque
Curro, Álvaro González y Valverde, celebran con Jesús Rubio el primer gol a pase de Carlos Fernández. :: e. domeque
  • Los serones no desaprovechan dos errores del Melilla para lograr una victoria eficaz que les pone terceros

Tres puntos, con poco brillo, pero tres puntos. La victoria suma siempre igual, aunque no tenga siempre el mismo valor. Para el Villanovense el valor de ganar ante el Melilla lo da el sumar seis puntos de nueve posibles en este ciclo de tres partidos en una semana intensa, que acaba con buenas sensaciones.

No fue el mejor Villanovense, no se vio esa idea de juego de Sanlúcar, pero sí se vio a un Villanovense que supo adaptarse a las exigencias del rival. Y, paradojas del fútbol, en el partido de menos ocasiones, firmaron un marcador abultado, quizás demasiado castigo para el Melilla, que pagó caros sus errores defensivos.

Los serones demostraron seriedad sobre el césped y las sonrisas sólo aparecieron para celebrar los goles. El primero, en el 11, tras una mala defensa del Melilla sobre un centro de Carlos Fernández desde la izquierda que Jesús Rubio remató en el segundo palo. El 'pichichi' del Villanovense volvió a ser un puñal para adelantar a los suyos (1-0).

Noqueados, pero no vencidos, los de Josu Uribe no bajaron los brazos. Y antes de la media hora de juego, primero Yuri, el mejor de los visitantes, y después Nacho Aznar inquietaron la portería serona, pero Wilfred y Owona salvaron el empate en esas dos ocasiones.

En ese tú a tú de ambos equipos, el Villanovense tenía que soltar un nuevo golpe al rival. Un nuevo error y mismos protagonistas, Carlos Fernández y Jesús Rubio, con papeles intercambiados. Esta vez era Rubio el que aprovechaba una pérdida de balón melillense para ceder generoso al ariete onubense que, pese a pegarle algo mordida, batió a Dani Barrios por bajo para aumentar la renta (2-0).

Faltaban menos de diez minutos para un descanso que los visitantes necesitaban más que los locales. De nuevo tocado, pero no hundido, el Melilla saltó al campo tras la reanudación con ganas de seguir en la pelea.

Apareció entonces Yuri, en una lección de jugadas a balón parado del ucraniano, que puso en peligro la ventaja local. Dio dos avisos y el tercero llegó el gol. Primero con un balón que mandó al larguero a la salida de un córner. A la hora de juego, en una falta desde la izquierda que encontró a Manhanan en el segundo palo, pero apareció Wilfred para evitar el gol. Y a la tercera, fue a la vencida, en una jugada a balón parado desde la esquina izquierda, que Sergio Sánchez remató al fondo de la red, en medio de un barullo defensivo.

Diez minutos por delante, y la grada del Romero Cuerda se preparaba para un nuevo final de infarto. Sin embargo, los cardíacos agradecieron el penalti de Manhanan sobre Valverde, muy protestado por el Melilla. Tapia y Elías hablaron, sobre quién daba algo de sosiego a los últimos minutos. Al final, Elías cogió el balón para batir a Dani Barrios desde los once metros.

Y, con millones de ciudadanos chinos siguiendo el 'derbi de Shangái', entre Jumilla y La Hoya, los ciudadanos villanovenses también lo siguieron con interés, pues el empate entre los dos murcianos de toque asiático, devuelve al Villanovense a la tercera posición.