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Antonio Romero celebra su gol del pasado domingo. :: J. M. ROMERO
Antonio Romero celebra su gol del pasado domingo. :: J. M. ROMERO

El «jugadorazo» de Eloy Jiménez

  • El mediocentro sevillano Antonio Romero confirmó con su soberano partido del domingo su ascendencia en este Mérida

«Antonio Romero es.», calla y se lo piensa tres segundos (contados) Eloy Jiménez, y entonces dispara: «. es un jugadorazo». «Aparte de la calidad que tiene, es que muestra una capacidad de trabajo. No es solamente lo que hace con balón, sino lo que hace sin él lo que le hace, para mí, tan bueno».

Antonio Romero Boza (Sevilla, 1995) apareció por el Romano una vez comenzada la Liga, y sin embargo se ha bancado todos los partidos desde que llegó. «Y no me lo esperaba, la verdad, viendo la plantilla de renombres que había». De hecho, el mediocentro de Mairena del Aljarafe debutó con tan solo cuatro entrenamientos en el bolsillo: jugó los últimos 26 minutos ante el Lorca y a partir de ahí fue siempre titular, excepto en el partido ante el Cartagena, que salió en el último cuarto de hora. Su ascendencia en el equipo se ha ido intensificando en las últimas jornadas, con dos asistencias y dos acreditados golazos. Su partido ante el Extremadura del pasado domingo fue para regalarlo en DVD: de todo lo que hizo, lo peor fue el gol por la escuadra desde unos 30 metros, para que se hagan una idea de la exhibición.

Su constante asociación con David Álvarez y Yacine desbarató cualquier defensa del Extremadura, y todo ataque vertical del Mérida era casi siempre lanzado por él. «Sí, el domingo me noté muy fluido con el balón, siempre muy presente en el juego. Junto al de Marbella, fue uno de mis mejores partidos esta temporada aquí. Lo que pasa que el del Marbella fue un encuentro más físico y de lucha». En Marbella ordenaba José Miguel Campos y ante el Extremadura, Eloy Jiménez, «pero los dos me han pedido casi lo mismo: que tenga el balón, que sea protagonista en el juego, que dinamice las posesiones y que mande sobre el equipo para que funcione mejor», desvela el mediocentro.

Cuando lo cedió el Sevilla en la última semana de agosto, todas las redacciones deportivas hispalenses consultadas lo definieron igual: «Puede jugar en cualquier posición del mediocentro porque tiene una buena salida de balón y una zurda exquisita». «Pero a mí la faceta que más me gusta es la creativa», se explica Antonio Romero. «Intentar siempre sacar el balón jugado desde atrás y surtir de balones a los que estén por delante».

Tras realizar la pretemporada con el Sevilla Atlético de Segunda A, cantera a la que llegó en cadete de primer año, eligió la oferta del Mérida de entre todas las que tenía sobre la mesa y se mudó con su pareja a la capital emeritense. Aquí estudia la carrera de INEF que se está sacando en la Universidad de Sevilla mientras se convence de que aún hay tiempo. Porque nada más pisar suelo emeritense declaró que el objetivo, mínimo, es entrar en liguilla. «Hay que aspirar alto, a todo». «Sí, sigo siendo ambicioso: el objetivo es el mismo. Va a ser difícil por el comienzo que hemos tenido, pero creo que podemos llegar arriba». «Lo del domingo fue una buena muestra de lo que Eloy quiere que sea este equipo», reconoce el mediocentro. «Nos faltaba confianza, pero creo que ya hemos despertado».