Hoy

segunda b

Empate de un Villanovense desconocido

Juanjo Serrano tuvo varias ocasiones en la primera mitad para adelantar al Villanovense
Juanjo Serrano tuvo varias ocasiones en la primera mitad para adelantar al Villanovense / E.D.
  • Los de Manolo Sanlúcar fueron muy superiores al Ejido en la primera mitad, pero desaparecieron en la segunda y eso casi les cuesta la derrota

Fenómenos paranormales en el Villanovense, que comenzó el partido como lobo, pero acabó con la piel de cordero ante el Ejido. Los visitantes hicieron sufrir en exceso en el segundo tiempo y más de uno acabó dando las gracias por el empate. Tras una buena primera mitad, sin razón aparente y tras el paso por vestuarios, las luces se acabaron convirtiendo en sombras en la segunda.

Las sorpresas llegaron ya en el once inicial, con la entrada de Tapia como lateral derecho, posición poco habitual para el zurdo villanovense, y Álvaro González en banda en detrimento de Carlos Andújar y Mustafá, que empezaron en el banquillo. Unos cambios que funcionaron en los primeros 45 minutos.

El partido empezó como se preveía, con un conjunto visitante con la línea de presión muy adelantada, pero con el control del balón de los verdes. Ya en el 7, el Villanovense logró llegar con peligro por mediación de Tapia, con un centro que Valverde no pudo controlar. Y poco después era Juanjo el que remataba a la salida de un córner.

El dominio contrario no atenazaba al conjunto ejidense, que tuvo una doble ocasión al cuarto de hora, con un primer disparo de Samu Corral que no atajó Wilfred, lo que provocó un nuevo intento de Emilio, que sí atrapó el guardameta.

A partir de ese susto visitante, despertaron los de Manolo Sanlúcar y acumularon varias ocasiones claras de gol. En el 19, con un centro de Álvaro González, que despejó como pudo Neto y casi mete el balón en su portería. Cuatro minutos después, la tuvo Juanjo Serrano en un disparo franco que García salvó con una buena parada. El de Calamonte la volvió a tener antes de la media hora, tras una buena jugada individual, que acabó con un disparo fallido.

Y cuando mejor estaba el Villanovense, llegó primero el susto de Fran Oller, como aviso, para que acto seguido, Emilio, empalara un balón desde la frontal que se envenenó para Wilfred tras golpear en su trayectoria a Candelas (0-1).

Golpeó primero el Ejido, pero los serones supieron devolver rápidamente el golpe, antes del descanso. Buena combinación de izquierda a derecha, con inicio de Carlos Valverde que combinó para Jesús Rubio, el placentino vio el hueco para Tapia, que puso un balón perfecto para que Álvaro González sólo tuviera que empujarla al fondo de la red (1-1).

Otro Villanovense

La grada confiaba en una nueva remontada, pero el Villanovense desapareció sin explicación desde ese momento, dejando emerger a un peligroso Ejido. El último en inquietar la meta de García fue Álvaro González, nada más salir de vestuarios, pero el portero evitó el gol con la punta de los dedos.

Los de Alberto González contaron a partir de ahí con toda la segunda mitad para llevarse los tres puntos, en 45 minutos marcados por las imprecisiones y errores, sobre todo en defensa, de los serones. El intento de arreglo, con la entrada de Mustafá y Carlos Andújar, partió del todo al equipo que no volvió a ser el de la primera mitad.

En el último cuarto de hora, el sufrimiento quedó patente con varias ocasiones consecutivas provocadas por pérdidas en campo contrario. Ni siquiera la entrada de Pajuelo, que ampliaba así su cifra histórica de 142 partidos, dio algo de cordura al centro del campo con un Ejido desatado, que fue de menos a más, al contrario que el Villanovense.

Sólo el poco acierto rival, evitó que se consumara la victoria visitante. En el 85, la desaprovechó Emilio con un disparo alto. Y ya con la soga al cuello, tras una salida dudosa de Wilfred, Candelas salvó el empate robando el balón a Javilillo que encaraba ya la portería vacía.

Con el pitido final, caras contrariadas en los jugadores serones que no llegaban a comprender cómo habían perdido el control del partido en la segunda parte. Pese a todo, el punto conseguido les mantiene en la zona noble de playoff, con una semana para analizar el extraño cambio radical.