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Pajuelo, 142 partidos de bronce del 'eterno capitán'

Después de media vida en el club, Pajuelo es un referente para los jugadores de la cantera. :: e.d.
Después de media vida en el club, Pajuelo es un referente para los jugadores de la cantera. :: e.d.
  • El capitán serón superó ante el Mancha Real a Anxo como jugador del Villanovense con más partidos en Segunda B

Villanueva de la Serena. «Cuando se ama a unos colores, ser fiel no es un sacrificio, es un placer. Gracias por confiar en mí». Puro sentimiento de Ángel Pajuelo, que sigue haciendo historia con el club de sus amores. Tanto que casi no se entendería el Villanovense sin Pajuelo, su eterno capitán. Su último logro ha sido superar a Anxo como jugador con más partidos del club en Segunda División B. En concreto 142 encuentros con la elástica verde. Y quiere seguir sumando.

«No voy a poner cifras, porque yo disfruto ya yendo a entrenar con el Villanovense, siempre quieres jugar y no sé cuántos partidos alcanzaré, pero si es por edad, me gustaría llegar a los 40 años, hasta que el cuerpo aguante», asegura Pajuelo.

Nació en Villanueva de la Serena hace 29 años y pronto empezó a sentir los colores del equipo del pueblo. Tras dos años en el juvenil, pasó el tercero en el Flecha Negra y, a partir de ahí, toda una vida en el Villanovense, desde su debut con 16 años.

«Debuté con José Mari Calvo, en 2003, frente al Universidad de Las Palmas, en ese partido iba convocado con Reseco, amigo mío, y perdíamos 1-0, pero el míster contó conmigo», rememora. Un debut que acabó con derrota, como el día que celebraba los 100 partidos en Segunda B. Pero en este caso ha sido más especial aún y el resultado, 1-5, acompañó en el día histórico.

No obstante, como dice, nadie le ha regalado nada. Siempre ha tenido que ganarse el puesto y aportar lo que tiene. «Tengo que trabajar mucho a diario para poder jugar y eso desde fuera quizás no se ve. Todos los años me ha costado, pero con el trabajo diario, al final siempre he convencido al míster».

Esta temporada de nuevo la competencia es feroz, pero no ve posibles rivales, sino posible aprendizaje. «El club es cada vez más profesional y tengo que aprender de ellos al máximo y entrenar fuerte para dar el máximo cuando el míster cuente conmigo, y si decide que tenga que salir de titular, un ratito o un minuto, el entrenador sabe que lo voy a dar todo», afirma el capitán.

Sus mejores recuerdos

Después de tantos partidos, Pajuelo se ha convertido en santo y seña del club, tan importante como la sirena del escudo. Un emblema que han paseado por infinidad de estadios, entre ellos, San Mamés y el Camp Nou, pero sus mejores recuerdos están en el Romero Cuerda. «Si tuviera que elegir, me quedaría con el de mi debut, la fase de ascenso ante el Bilbao Athletic y el partido del Barcelona aquí», explica aún con emotividad.

La última página de su historia villanovense, hasta el momento, ha sido esta cifra en Segunda B. Sin embargo, sería imposible contabilizar todos sus partidos con el equipo de su vida, o cuántas veces ha lucido el brazalete de capitán, algo que supone para él una responsabilidad.

Si bien, es y será el 'eterno capitán', porque es su forma de ser. Y es que, Pajuelo es capitán dentro y fuera del campo. «No sólo es llevar el brazalete, siempre intento que mis compañeros estén cómodos en el club y en Villanueva, algunos ven poco a su familia y saben que estoy aquí para todo». Un ejemplo de lo que hay bajo el término capitán.

Como ejemplo es también para la cantera. «»l menos lo intento, en lo deportivo y en lo personal». ¿Pero saldrá otro Ángel Pajuelo de La Cruz Villanovense? «Espero que sí, además Javi Sánchez y Tapia van a ser como yo, o mejores».