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Casillas (i) y Arbeloa, en un entrenamiento con la selección española.
Casillas (i) y Arbeloa, en un entrenamiento con la selección española. / Attila Kisbenedek (AFP)

FÚTBOL

Arbeloa y Casillas, pique a golpe de clic

  • El defensa pidió perdón al capitán madridista por difundir una guía en la que se definía al portero como un «tumor» para el club

  • Un incidente en las redes sociales saca a la luz la inexistente relación entre ambos desde hace muchos meses

No tienen que disputarse el balón durante los partidos, ni tampoco pelear por el mismo puesto dentro del Real Madrid, la disputa deportiva entre Iker Casillas y Álvaro Arbeloa, cuya relación distante desde hace meses es 'voz pópuli', no se libra en los terrenos de juego sino a través de las redes sociales. Armas de doble filo que de igual manera que permiten ofrecer y recibir información al instante pueden hacer que uno pierda, en ese mínimo lapso de tiempo, los papeles. Del insulto a la disculpa hay un clic y el enfrentamiento entre los madridistas es un buen ejemplo de ello. El perdón por parte del salmantino llegó, pero lo hizo después de definir a Casillas, a través de un retuit de una guía del Real Madrid elaborada por el periodista Carlos Asenjo en su portal 'Madridismo Subversivo', como un «tumor que desarrollaría metástasis en las entrañas del club blanco». Junto a ello, el documento califica al portero como una «leyenda madridista que en las últimas temporadas está provocando indigestión en el club» además de apuntar que se encuentra en «franca decadencia y con actitud hacia su club que deja bastante que desear ».

Asimismo, el periodista acusa, en su discurso, a Casillas de no salir «en defensa de sus compañeros» cuando han sufrido un «linchamiento mediático» siendo éste el capitán del equipo. Al mismo tiempo, le culpa de determinadas «filtraciones» que llegaron a la prensa y que supusieron «un enorme perjuicio y riesgo para el vestuario». Palabras con las que, si se atiende a la filosofía de Twitter, Arbeloa estaría de acuerdo al haber compartido el documento. Pero el futbolista se retractó y, de igual forma que el pasado 4 de agosto retuiteaba dicha guía, cuatro días después entonaba el 'mea culpa': pedía perdón al capitán madridista y a los hinchas del equipo blanco que se hubieran sentido «ofendidos» por su acción. En la disculpa, escrita en una especie de blog de notas y subida a la red social como una fotografía adjunta a un nuevo tuit, el jugador justificaba su «error» en no haber leído el documento completo. «Cometí el error de retuitear la guía sin haberme leído letra por letra las 98 páginas de las que consta. Nunca en mi vida he hablado mal de un compañero y, por supuesto, en esta ocasión mi última intención era hacerlo a través de otros», alegó Arbeloa que, en el mismo escrito, deseaba a sus seguidores un buen verano.

Un tuit de disculpa que, a diferencia del retuit de la guía que Arbeloa mantuvo durante muchas horas y sólo borró momentos antes de publicar el discurso de arrepentimiento, ocupa la parte alta del tablón de comentarios del jugador. Un escrito en el que, curiosamente, pide perdón de manera expresa a Casillas y a los aficionados madridistas, pero en el que se olvidan nombres como Fábio Coentrão, Pepe o Del Bosque, a quienes también se ofende, en un menor grado, en la ya mencionada guía. Del técnico destaca su «cuestionable criterio» y el carácter «perenne» de su estancia en el banquillo de la selección española; del lateral izquierdo luso su facilidad para «perder la forma física» y recuerda las «bochornosas acciones violentas» que ha protagonizado el central en el pasado con algunos rivales como Casquero. Todo ello, faltas mucho menores que las acometidas con Casillas, pero de igual manera existentes y pertenecientes al documento retuiteado por Arbeloa.

Pero dos no discuten si uno no quiere y Casillas tampoco se quedó callado en esta disputa. Quizás el calificativo de 'santo' que ha acompañado en multitud de portadas al meta madridista no se podría extender a sus acciones a través de las redes sociales puesto que, en base a las fechas de publicación, fue el primero en lanzar una indirecta al salmantino semanas atrás a través de su cuenta de Instagram, en la que es muy activo y ya protagonizó una polémica con un seguidor que insultó a su hijo en una foto que salía junto a su pareja, Sara Carbonero. El guardameta pulsó el botón de 'me gusta' en un comentario de una seguidora que llamaba «cono» a Arbeloa al mismo tiempo que manifestaba que la involuntaria patada a Casillas, que le provocó la lesión por la cual perdió la titularidad liguera hace más de 18 meses, no había sido tan fortuita. El escrito no se olvida de Diego López, al que también dedica unas palabras. «Con Diego López de titular el Madrid no ganó nada, desde que vino a suplir a Iker por una lesión de mano que se la produjo a posta el cono", manifesta la seguidora de Casillas. Así pues, a pesar de la gravedad de las acusaciones, se podría romper una lanza a favor de los dos jugadores al tener en cuenta que, por lo menos a través de las redes sociales, ninguno ha insultado directamente al otro y sus acciones siempre se han basado en comentarios u opiniones de otras personas que, sin embargo, tampoco les eximen completamente de toda culpa ni ocultan la enemistad entre ambos porque ésta es patente y ha quedado reflejada en diversas acciones.

Diego López, el tercer hombre

Es más, a pesar de que lo más sonado han sido las subliminales ofensas a través de las redes sociales, la falta de 'feeling' entre Casillas y Arbeloa no tiene su origen en estas plataformas digitales ni tampoco en la ya mencionada patada involuntaria que recibió el portero en Mestalla por parte del defensa a los 16 minutos de haberse iniciado el partido de Copa del Rey ante el Valencia. El germen de esta tensa relación viene de lejos y tuvo su punto crítico en los últimos compases de 2012, tras disputarse la Supercopa de España entre Real Madrid y Barcelona. Los enfrentados puntos de vista de ambos, Arbeloa en su defensa de la actitud de José Mourinho, inflexible ante las quejas de los barcelonistas por determinadas acciones de los blancos, y Casillas en su intento de poner paz entre los dos bandos, se convirtieron en un importante punto de inflexión de la relación entre portero y defensa.

En enero de 2013 llegaría la fortuita patada, cuando la convivencia entre ambos jugadores no pasaba por su mejor momento después de que ambos reconociesen en la Copa Confederaciones que tenían una relación distante, y con ella el fichaje de Diego López, el otro inquilino de la portería blanca que envió a Casillas al banquillo, incluso una vez recuperado de su lesión. Y, casualidades (o no) de la vida, el nuevo guardameta, que llegó a petición de Mourinho, comparte representante y amistad con Arbeloa, otro punto más a destacar en la distante relación entre los dos, a la que, en cierto modo, ahora se suma, sin quererlo, López como tercer componente del triángulo de disputa.

Así pues, Casillas y Arbeloa comparten vestuario, pero sólo eso. Los puntos de vista y las formas de actuar son totalmente diferentes. Sin embargo, en lo que sí se podría decir que están de acuerdo es en la manera de proferirse ofensas, al hacerlo ambos de manera encubierta, aprovechando los comentarios de otras personas y a través de las redes sociales, arma de doble filo porque en muchas ocasiones sacan el instinto más incontrolable de las personas. Porque eso es lo que se lleva ahora, dejarse llevar por la corriente de la libre expresión en 140 caracteres, algo a lo que han sucumbido Iker Casillas y Álvaro Arbeloa, cuya relación va del insulto, hecho por otro, a la disculpa a golpe de clic.