Juli Caro deja el Flecha Negra por la presión de los padres

Juli Caro en su etapa como entrenador del Pueblonuevo. :: PAKOPÍ/
Juli Caro en su etapa como entrenador del Pueblonuevo. :: PAKOPÍ

El histórico entrenador pacense espera que su decisión sirva de ejemplo para atajar el problema del fútbol base y ayude a técnicos más jóvenes a no dejarse amedrentar

J. P. BADAJOZ.

Algo no funciona bien en el fútbol base cuando un histórico de los banquillos extremeños tiene que tomar la decisión de dejar de entrenar por la presión de los padres. Juli Caro comunicó al Flecha su marcha al no sentirse respaldado por el club ante una serie de lamentables sucesos sufridos en el último mes. El técnico pacense considera que se han producido unos hechos muy graves ante los que la directiva no ha actuado con determinación y por eso pidió una reunión el pasado lunes para despedirse. «Ante los acontecimientos acaecidos a lo largo de este mes, primero con el intento de agresión física y verbal por parte de un padre y ante la pasividad de la junta directiva por parte de otro, me he visto obligado a tomar la decisión de dejar el club», expone Julio Caro en su carta de despedida.

Se da la circunstancia de que quien alza la voz ante este tipo de actos violentos en el fútbol base es un entrenador experimentado, de largo recorrido en categoría nacional y auténtico emblema del Flecha, club con el que ha colaborado las últimas once temporadas sólo interrumpidas por su año en la selección extremeña por incompatibilidad. Por eso espera que al menos su denuncia sirva de ejemplo para cortar de raíz estas conductas y ayude para que técnicos más jóvenes -perfil de la mayoría en el fútbol base- no se dejen amedrentar por los padres. «Espero que pueda contribuir para que esto se zanje de una vez. Si esto me ha pasado a mí con mi experiencia y los años que llevo en el Flecha, a los chavales se los van a comer», sostiene.

El Flecha reconoce los incidentes, que en el segundo caso tiene el agravante de ser también entrenador del club además de padre de un niño del equipo de Juli Caro. «Ha tenido un problema con un padre que le ha insultado y el club le ha impuesto una sanción de un mes. Juli esperaba una sanción más fuerte como echarle, pero el club no cree que fuera para tanto», explica el presidente Juan Rivero.

Juli Caro llevaba el equipo Infantil A del Flecha y relata que hace un mes tuvo un encontronazo con un padre. «Saltó la valla en un entrenamiento y se dirigía hacia mí de forma agresiva. Yo le vi venir y me acerqué para intentar que los niños no le vieran en esa actitud. Nunca me había visto en una situación así y se lo comuniqué al club. Quise restarle importancia, nos reunimos después y me pidió perdón. Estaba arrepentido y me dijo que menos mal que me había portado como un señor porque si yo hubiera sido de los que entran al trapo habría pasado algo gordo. La directiva no tomó cartas en el asunto y después de un mes le han dado una advertencia», recuerda el preparador pacense.

Aquello quedó como un incidente desagradable y trató de pasar página como algo puntual. Pero la gota que colmó el vaso de la paciencia de Juli Caro fue la semana pasada con otro entrenador del Flecha. «Un padre me coge en el campo y me insulta. Lo peor es que es un compañero del club y padre de un niño que tengo. Ante la directiva ratifica los insultos, pero no me pide perdón y el club le impone una sanción de un mes. Yo le dije a la directiva que si continuaba en el club yo me iba», apunta. Desde el club corroboran la historia y trataron de convencerle para que siguiera. «Un compañero le ha insultado, se ha ofendido y no está de acuerdo con la sanción. Hemos intentado que continúe. Juli es un gran entrenador y mejor persona. Es una pena y una gran pérdida para el Flecha», señala Juan Rivero.

El Flecha, un referente

El Flecha Negra es un equipo referente en el fútbol base extremeño y de los pocos que tienen un código interno disciplinario en sus estatutos. Juli Caro conoce mejor que nadie el club, por eso le extraña que se actúe de puntillas. Además, en un contexto que coincide en plena campaña contra la violencia que la Federación Extremeña puso en marcha con un decálogo de comportamiento para jugadores y otro expreso para padres y madres. «Me parece triste que el presidente no haya dado un golpe en la mesa. No se puede caer en esos errores. Se les ha ido de las manos. El Flecha es un club que educa en valores y los está perdiendo. Por encima de todo está mi dignidad», lamenta Juli Caro. «Nosotros tomamos medidas en función de nuestros estatutos y el régimen disciplinario, más no podemos hacer», justifica Rivero. A Juli Caro le contempla una hoja de servicios impecable en sus más de 20 años de trayectoria como técnico a todos los niveles desde alevines hasta sénior en categoría nacional pasando por el fútbol femenino al frente de aquel mítico Irex Puebla al que hizo campeón de Liga. De momento y hasta que Ernesto Valverde levante el título que tiene encarrilado con el Barcelona, es el único entrenador extremeño que ha sido campeón de Primera División. Un currículum que no le ha servido para salvarse del mal que azota al fútbol base. Los padres le echan del banquillo.

El Flecha Negra se reitera

El Flecha Negra ha reiterado mediante un comunicado la información aportada por HOY, reconociendo los hechos protagonizados por un padre de un jugador del equipo Infantil A, que también es entrenador del Flecha Negra, y que insultó a Juli Caro.

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