El Príncipe Felipe dictará sentencia

Álex García trata de frenar una internada de un jugador del Churra. :: Javier Vaz/
Álex García trata de frenar una internada de un jugador del Churra. :: Javier Vaz

El Cacereño no pasa del empate a cero ante un Churra combativo que aprovechó la ventaja de las reducidas dimensiones de su campo

CREMADES RODRÍGUEZ CHURRA (MURCIA).

Churra y Cacereño empataron en un partido aburrido y exento de fútbol vistoso. Se preveía que los murcianos condicionarían el juego por las medidas tan pequeñas del campo y el conjunto verde, que sabía lo que le esperaba, no se adaptó nunca y le pasó factura. El empate no es malo para ninguno de los dos y todo se decidirá en el Príncipe Felipe.

0 CHURRA

0 CACEREÑO

Churra
Juanra, Antonio, Mata, Pablo, Jaime, Sito, Nacho, Pekas (Yelo, m. 73), Macanas, Óscar (Cascales, m. 70) y Tomás.
Cacereño
Bernabé, Pablo Suárez, Keko, Alberto, Juanjo Polo, Juanqui, Marcos, Javi Navarro, Álex García, Luismi (Kevin, m. 73) y David López (Viñuela, m. 66).
Árbitro
Silvestre Cerda, auxiliado en las bandas por Palop de Valera y Bernat Ferre, (Comité valenciano). El único amonestado fue Sito, del Churra.
Incidencias
Partido de ida correspondiente al playoff de ascenso a Segunda División B, disputado en el Municipal de Churra, ante 1.300 espectadores. Terreno de juego de césped artificial en malas condiciones, en tarde soleada con viento.

Durante el encuentro solo acciones aisladas de Pablo y Nacho pudieron decantar el partido; por parte del Cacereño ni un disparo entre los tres palos, dejando una imagen un tanto desdibujada, también sabiendo que ahora el partido de vuelta lo tendrán en su propio feudo.

Salió el Churra desde el inicio lanzado a intentar sorprender a los visitantes, que desde el principio se encontraron incómodos en el terreno de juego. El equipo murciano lo tenía muy claro en los primeros compases, pues su juego durante toda la temporada ha sido el mismo: balón al área a buscar segundas jugadas. Mientras, los de Ximo Mas defendían con todo.

El equipo local vestía de verde pistacho y esta coincidencia en colores hizo que el Cacereño tuviera que utilizar la segunda equipación. El Churra dominaba el control del juego, sin ninguna elaboración tenía todo estudiado y sus balones terminaban volcados al área. El Cacereño se encontraba sin terreno para maniobrar, Luismi y Javi Navarro apenas podían dar equilibrio al juego y al tener encima a los futbolistas rivales, hacía imposible realizar un juego de control y de distribución con orden.

En el minuto cinco llegó la primera ocasión clara del partido, un balón que mete al área Pekas de cabeza y Pablo desde unos veinte metros dispara y el cuero sale rozando el larguero. Esta primera ocasión espoleó a la afición que había llenado el Municipal de Churra.

Los locales mandaban, el técnico Adrián Hernández tenía el guion muy bien aprendido y su juego directo le daba resultado. El Cacereño apenas llegaba, su juego buscando desplazamientos largos y aperturas a las bandas era estrellarse contra un sistema que los murcianos tienen más que interiorizado y que impedía a los extremeños imprimir algo de ritmo al fútbol.

El Churra avisó de nuevo en una acción donde Sito metió un balón al área, Pekas dejó el esférico de cabeza y Nacho empalmaba saliendo la pelota rozando el larguero. El encuentro comenzó a quemar minutos y el Cacereño no conseguía hacerse con el dominio que se le presuponía. El centro de campo no existía y todo eran balones despejados, patadones sin control y el partido se volvió anodino. El Cacereño disparó por primera vez a puerta a los 19 minutos, con una volea de Álex García que se fue alta. El balón, a partir del minuto 20, ya fue controlado por los de la pedanía murciana, que tenían el cuero en su poder y entendían perfectamente lo que tenían que hacer. A esto no se adaptó nunca el conjunto de Ximo Mas.

Tras unos quince minutos donde no hubo nada digno de mención, aparecía de nuevo el Churra en el minuto 30 con Macanas de protagonista. El delantero se preparó el cuero y desde fuera del área disparó alto. El míster del Cacereño permutó las posiciones de sus delanteros, pero el problema del equipo extremeño no era ese, apenas llegaban balones claros, todas las jugadas había que disputarlas, e intentar jugar era una odisea para un equipo acostumbrado a otro tipo de terreno de juego y sobre todo a otro forma de entender el fútbol.

El encuentro llegaría al final del primer acto con dos ocasiones, una de Pablo y otra de Nacho, que terminaron saliendo fuera, pero el Churra demostró en los primeros 45 minutos que sabía lo que tenía que hacer.

Mejoría del Cacereño

El Cacereño entró en el segundo acto diferente, adelantó líneas y comprimió los espacios, reduciendo a 20 metros el epicentro del juego en esa fase del encuentro. El equipo visitante, con mejor condición física, fue imponiéndose manteniendo más el cuero.

A partir de ahí comenzó un carrusel de cambios, pues el Churra había bajado intensidad y esto estaba provocando que el equipo de Mas estuviese llegando cada vez más y teniendo aproximaciones. Los movimientos de Marcos y de Álex García estaban generando huecos y Adrián Hernández quiso blindar su defensa sacando a Yelo y Cascales, que son más de corte defensivo. El Cacereño también movió banquillo y dio entrada primero a Viñuelas y después al 'rifle' Kevin, pero el juego no se salía de su guion y apenas se veía alguna jugada de peligro.

El Churra se estaba limitando a las subidas de Antonio por banda, el Cacereño a lo que Álex García conseguía en el uno contra uno, pero el fútbol era tosco y sin brillantez alguna. Será el Príncipe Felipe el que dicte sentencia en la eliminatoria el próximo fin de semana.

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