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DIVISIÓN DE HONOR

El Dioce da la campanada en Vallecas y se aleja del descenso

El Diocesano volvió a ganar a domicilio. :: ESTRELLA DOMEQUE
El Diocesano volvió a ganar a domicilio. :: ESTRELLA DOMEQUE
  • El equipo cacereño fue capaz de remontar un gol en propia puerta en la segunda parte (1-2)

Está claro que ésta no está siendo la temporada del Diocesano en lo que respecta a sus compromisos en los campos de Pinilla. En seis partidos solo ha podido sumar una victoria. Sin embargo, sus prestaciones fuera de Cáceres están siendo diametralmente opuestas, tal y como demostró este sábado en Vallecas.

El Diocesano logró imponerse ante uno de los gigantes de la liga como el Rayo Vallecano (1-2) y además lo hizo de forma merecida y brillante.

Y eso que no empezaron bien las cosas para el equipo de Adolfo Senso. A pesar de saltar al campo con una propuesta atractiva, tratando de adueñarse del balón y tutear al Rayo Vallecano, rápidamente se topó con la mala suerte. En el minuto 13, Juanjo anotó en su propia portería tras intentar despejar un centro de Machuca ante la llegada de Kike (1-0).

Ese gol alteró los ánimos de los colegiales, que por momento dieron sensación de bajar los brazos y estar a merced de su rival. El Rayo Vallecano tuvo ocasiones, pero no pudo encarrilar una victoria que se presumía clara.

Hasta el minuto 25 el Diocesano no volvió a pisar el área local. Fue Iván el que dio el primer aviso tras engatillar el balón dentro del área.

Poco a poco, el equipo cacereño se fue yendo hacia arriba y creyendo en sus posibilidades. El Rayo Vallecano trató de dormir el partido y sacar partido de sus llegadas. A punto estuvo de hacerlo al filo del descanso, pero el colegiado anuló el gol de Kike por manos al intentar rematar una falta.

Tras la reanudación, el Diocesano se volcó sobre la portería de Montoya, que se mostró brillante ante la avalancha extremeña. En su intervención más destacada, detuvo un penalti ejecutado por Javi González y cometido previamente sobre José Ricardo.

Ángel empata

Ese fallo desde los 11 metros no hizo decrecer los ánimos del Diocesano, que lo siguió intentando hasta acabar encontrando recompensa. Llegó en el minuto 60, tras el saque de una falta que Ángel cruzó de cabeza al palo contrario de Montoya (1-1).

El Diocesano, con un punto en la mochila, cerró líneas y se confió en la velocidad de sus atacantes para buscar el tanto del triunfo. El dominio era rayista, pero la defensa se mostró contundente a la hora despejar el juego directo local.

El partido parecía encauzado hacia un reparto de puntos, pero entonces llegó una soberbia acción de Jaime cuando apenas llevaba un minuto sobre el campo. Desbordó y dio el último pase a Marcos, que mando el balón al fondo de las redes tras un zapatazo a la escuadra (1-2).