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Copa Federación

El Badajoz revalida título con una 'manita'

Moruno Gala expulsó a Asiel en el minuto 20. :: e. d.
Moruno Gala expulsó a Asiel en el minuto 20. :: e. d.
  • El Cacereño jugó 70 minutos con uno menos tras la expulsión de Asiel y en la segunda mitad José Ángel sentenció la final copera

Sólo el fútbol podía enfrentar en el Día de Extremadura a Badajoz y Cáceres, las dos provincias de la región. La final autonómica de la Copa Federación sirvió para ver por adelantado uno de los enfrenamientos más esperados este año en Tercera División, entre Cacereño y Badajoz. Un duelo, aderezado por el himno de Extremadura que sonó antes del pitido inicial.

No fue un choque muy intenso en la primera mitad, casi con aires de amistoso. No obstante, ambos entrenadores apostaron por lo más previsible, que era dar minutos a los menos habituales en los primeros partidos de liga. Un experimento que le salió mejor a Agustín Izquierdo. Sirvió también para el disfrute de los aficionados, entre los que reinó la cordialidad en la grada, más allá de algunos cánticos hacia el rival. Por lo demás, buen ambiente, tanto dentro como fuera del campo. Un Vicente Sanz, en Don Benito, que lució sus mejores galas.

El conjunto blanquinegro se adueñó del partido en los primeros 45 minutos, aunque sin traducir la posesión en peligro. Mientras, el Cacereño no fue capaz de encontrar su juego y no inquietó la meta de Isi Jareño en ningún momento. El primer disparo a puerta no llegó hasta el primer cuarto de hora, en las botas de Ruano, atrapando Camacho el balón en dos tiempos. Y a los cinco minutos, una jugada en la frontal del área cacereña condicionó el resto del partido. Balón en los pies de Adri, que se disponía a encarar el área de Camacho, cuando recibe el agarrón de Asiel, último hombre de la zaga. Jugada rigurosa, en la que Moruno Gala no se piensa la expulsión del defensor.

Con uno menos, y 70 minutos por delante, el Cacereño sufrió en exceso para defender las acometidas de un Badajoz que no supo aprovechar los espacios que dejaban los de Adolfo Muñoz atrás.

La más clara la tuvo Joselu en el 36, tras un remate de cabeza que se marchó fuera por poco. Por tanto, tablas al descanso.

Huracán blanquinegro

La revolución blanquinegra llegó tras la reanudación, cuando llegaron los goles que no se habían podido ver en la segunda mitad. Muñoz intentó reajustar al equipo con la entrada de Aaron nada más empezar el segundo tiempo. El Badajoz no necesitó cambios para subir la intensidad y llevarse el partido con claridad. Fue Joselu el encargado de abrir la lata, tras plantarse solo delante de Camacho y batir al guardameta por bajo (1-0). Con ese gol empezó la 'manita' de los pacenses, demasiado castigo final para el Cacereño, que acabó bajando los brazos. En el 54, Gabri puso el 2-0 en el luminoso tras aprovechar un rechace dentro del área.

El festival blanquinegro lo adornó José Ángel, nada más salir al campo, con maestría en una falta desde la frontal que colocó literalmente en la escuadra de la portería, inalcanzable para Camacho (3-0). Y no acabó aquí, porque el 'torero' se lució en la media hora que estuvo sobre el césped. Primero para asistir a Ruano en el 4-0, que llegó en el 64. Y ya en la recta final, para colgar un saque de esquina al área que cabeceó Paco Borrego al fondo de la red (5-0).

Con amplia ventaja en el marcador, Agustín Izquierdo aprovechó para mover el banquillo. Adri salió ovacionado por los aficionados que se habían desplazado hasta Don Benito, y en su lugar entró Joaqui, que disputó algo más de diez minutos. El Cacereño poco pudo hacer ante el poderío en ataque del Badajoz, que en el Vicente Sanz se sintió como en casa. Sólo Nando pudo hacer el gol de la honra con un latigazo desde el balcón del área que sacó bien Isi Jareño a córner.

Un año más, el Badajoz se proclamó campeón de la Copa Federación, como ya hiciera el año pasado ante el Don Benito. Primera copa del año para la vitrina y los dos equipos a seguir pensando en la liga.