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Detenidos los presuntos homicidas del ultra del Deportivo

Imágenes de los incidentes del 30 de noviembre.
Imágenes de los incidentes del 30 de noviembre. / EFE
  • La Policía arresta a más de 30 implicados en la reyerta mortal entre radicales, todos ellos del Frente Atlético

Dos presuntos autores de la muerte del ultra del Deportivo Francisco Javier Romero Taboada fueron detenidos este martes, junto a otros 32 hinchas que participaron el pasado 30 de noviembre en la reyerta entre radicales de los Riazor Blues y el Frente Atlético, en las inmediaciones del Vicente Calderón. Uno de los supuestos autores materiales del crimen es un taxista de la localidad madrileña de Parla, casado y con dos hijos, conocido como ‘El Búfalo’. En principio, está considerado, al igual que otro ultra arrestado en Alcobendas, uno de los principales sospechosos de haber provocado el fallecimiento del radical del Deportivo que fue lanzado al río Manzanares tras ser agredido en la cabeza y en el bazo con una barra de hierro.

Durante la denominada ‘operación Neptuno’, llevada a cabo a primeras horas de la mañana en Madrid capital, Parla, Alcobendas, Móstoles, Leganés, los municipios toledanos de Seseña y Talavera de la Reina, y las provincias de Ávila y Cuenca, la Policía Nacional practicó más de una treintena de detenciones. Todos los arrestados pertenecen al grupo violento del Atlético de Madrid. Ya el mismo día de la batalla campal previa al partido de Liga disputado en el Calderón fueron detenidos 21 radicales: 16 miembros de Riazor Blues, cuatro del Frente y un hincha relacionado con los Bukaneros del Rayo y los Alkor Hooligans del Alcorcón. Todos ellos quedaron el pasado 2 de diciembre en libertad con cargos, acusados de participar en una riña tumultuaria, tras prestar declaración ante el juez.

Dieciséis días después de que el veterano integrante de los Riazor Blues perdiese la vida a manos del Frente Atlético, las Fuerzas de Seguridad practicaron a primeras horas de la mañana una efectiva macrorredada en diversas ciudades. En ella participaron más de 200 policías, con el fin de detener a los ultras implicados en el multitudinario enfrentamiento saldado con una muerte, lo que obligado, por fin, a que el Gobierno y el fútbol español hayan decidido mostrar más contundencia frente a la violencia y endurecer su lucha contra los radicales.

Entre los delitos que se atribuyen a los 34 ultras detenidos este martes, la mayoría de ellos en la provincia de Madrid, se encuentran, además de riña tumultuaria, el homicidio (a los considerados responsables directos de la muerte de ‘Jimmy’) y la tenencia ilícita de armas y de diversos objetos peligrosos. Los involucrados en la pelea, alrededor de dos centenares de integrantes del Frente Atlético (extrema derecha) y de los Riazor Blues (extrema izquierda), concertaron su cita a orillas del Manzanares días antes a través de WhatsApp, e iban cargados de navajas, palos, barras hierro y tubos de aluminio, entre otros objetos contundentes.

Las grabaciones de vecinos de Madrid Río, y de propios ultras, a través de cámaras de vídeo y teléfonos móviles, han permitido a las Fuerzas de Seguridad estrechar el cerco sobre los violentos, identificarlos, y lanzar su ofensiva contra los miembros del Frente que apalearon al radical deportivista hasta provocar su muerte, antes de ser arrojado al Manzanares. A pesar de que entre los detenidos se encuentran dos presuntos autores materiales, «la operación sigue abierta», según aseguró el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. «Espero que la operación policial bajo el nombre de ‘operación Neptuno’ llegue a esclarecer todos los hechos y que sean puestos a disposición judicial los autores materiales y todos los que participaron en la reyerta multitudinaria del domingo día 30», afirmó el ministro.

«Los violentos que se amparen en la supuesta afición por unos determinados colores tienen que ser tratados en el marco de la ley», subrayó Fernández Díaz. En dicha operación, puesta en marcha el mismo día de la tragedia, ha participado la Brigada Provincial de Información y hasta cuatro grupos de la primera Unidad de Intervención Policial (antidisturbios). Todos los detenidos pasaron inmediatamente a dependencias policiales de la Brigada del distrito de Moratalaz, después de que las Fuerzas de Seguridad recibiesen multitud de imágenes de la reyerta y fuesen cotejadas con otras disponibles de los ultras del Frente Atlético en partidos disputados en el Calderón y en otros estadios. Algunos de los detenidos son menores de edad, según informaron fuentes policiales.