LIGA FEMENINA

Poderío nacional bajo aros

Forasté y Montenegro, ayer con Alfonso Sánchez. :: ARMANDO MÉNDEZ
Forasté y Montenegro, ayer con Alfonso Sánchez. :: ARMANDO MÉNDEZ

Las interiores Miriam Forasté y Esther Montenegro confían en que el Al-Qazeres cumpla un buen papel esta próxima temporada

J. C. CÁCERES.

Tras una década en Bembibre, donde en las últimas temporadas además ha ejercido la capitanía, Esther Montenegro ha regresado esta temporada a la capital cacereña, una ciudad donde la jugadora de 34 años y natural de Las Palmas de Gran Canaria vivió su primera experiencia profesional lejos del archipiélago canario. Concretamente, en el ya extinto Femenino Cáceres. Ayer, junto a su aliada Miriam Forasté -quien repite experiencia en el Serrano Macayo-, 'Monty' fue presentada públicamente por el club: «Vengo a dar lo mejor de mí y a intentar que el equipo haga el mismo papel de la pasada temporada. Pondré todo de mi parte para ayudar a mi equipo y a mis compañeras. Todo lo que tengo de aquí son recuerdos buenos. Quería volver a sentirme bien y cómoda». Siendo una de las jugadoras más respetadas en la escena nacional, Montenegro tiene claro cuál será su rol, aunque en esta ocasión haga las veces de 'novata': «Dentro del campo me exijo y exijo. Sé cuál es mi papel y sé que las capitanas tienen que llevar la voz cantante».

En plena época de novatadas universitarias, la que sí podrá ejercer de veterana es Miriam Forasté. La pívot catalana procedente de Gipuzkoa llegó a Cáceres la pasada campaña intentando recuperar unas sensaciones que fue encontrando a las órdenes de Jacinto Carbajal: «Estoy muy contenta de poder repetir. A ver si conseguimos lo mismo de la pasada temporada». Respecto a su rol en el equipo, Forasté asume con profesionalidad las decisiones técnicas: «Sé aceptar mi papel. Siempre voy a dar lo máximo».

Fotos

Vídeos