Indiana desnuda a los Cavaliers

Calderón avanza ante la marca de Collison en el primer partido en Cleveland. :: getty images / cavs.com/
Calderón avanza ante la marca de Collison en el primer partido en Cleveland. :: getty images / cavs.com

Los Pacers roban el factor cancha al subcampeón, cuyo ataque y acierto en los triples esta vez no pudieron tapar sus graves carencias defensivas Calderón, infrautilizado y gris, participa con 9 minutos sin anotación en el horrible inicio de los playoffs

Marco A. Rodríguez
MARCO A. RODRÍGUEZBadajoz

Mal día para que el doctor Henry Jekyll beba la pócima que lo convierte en el atroz asesino Edward Hyde. Trasladado este episodio al baloncesto, hay que referirse al trastorno disociativo de la identidad que padecen los Cleveland Cavaliers esta temporada, muy patente en el primer encuentro de playoffs. Indiana Pacers sorprendió a todos y se adjudicó la primera cita de la serie 80-92 para robar el factor cancha y adelantarse 0-1. Los Cavs, que distan mucho del campeón de la NBA de hace dos años y del subcampeón del último curso, esta vez ofrecieron su versión mala, casi horrorosa, sucumbiendo ante el empuje de un adversario plagado de jóvenes hambrientos como Oladipo, Turner o Sabonis -el hijo- que nada tienen que perder.

Cleveland juega tanto con el fuego que a veces se quema, tapando sus graves deficiencias defensivas con un ataque y acierto en los triples capaz de revertir situaciones incómodas y, sobre todo, con un LeBron James que ha cuajado un año casi extraterrestre. No se ha perdido ni uno de los 82 partidos de 'regular season' y acude a la pugna por el 'Anillo' con demasiados minutos sobre su espalda. En el primer partido de la serie, los Cavs no pusieron resistencia desde el salto inicial. Parcial de 18-4 en el arranque que perduró hasta el 38-55 del descanso. Tras pasar por los vestuarios, reacción de los locales para ponerse a ocho puntos al término del tercer cuarto (65-73) gracias a la inspiración de J.R. Smith (15 puntos) y al coraje de LeBron, sin que tuviera efecto porque Indiana pudo escaparse hacia un ocaso con varios minutos de la basura.

En su retorno a los playoffs desde el paso por Atlanta, José Calderón se quedó en nueve minutos en los que sumó una asistencia -su primera jugada nada más comparecer con un gran pase a Nance- y poco más. Lue, técnico de los Cavs, cumplió con el anunciado plan de contar con el español en una rotación de diez efectivos, pero en cuanto vio que el extremeño erró sus tres lanzamientos triples se olvidó de él, y de paso de esas estadísticas que avalan al de Villanueva de la Serena por las que con él de titular o jugando más de 20 minutos la victoria es más factible para su franquicia. Tal vez su ejército de asistentes no le avisó del 0 de 7 de Jeff Green, el 0 de 3 de Korver, el 3 de 7 de George Hill -con un mate espectacular-, el 3 de 8 de Love -que sí brilló en rebotes, con 17 capturas-, el 2 de 6 de Clarkson e incluso el 7 de 17 del 'Rey' James, que en ocasiones es humano, un monarca de carne y hueso con malos porcentajes aunque firmara un 'triple-doble' de 24 puntos, 10 rebotes y 12 asistencias.

Y es que la gran figura de los Cavaliers este año está como Gary Cooper. Más solo que nunca ante el peligro. Se nota en exceso la ausencia de Kyrie Irving, experto en desatascar encuentros sin fluidez ofensiva. Se fue en verano a Boston y hubo tiempo para preparar lo que implicaba un profundo cambio, pero a mitad de temporada los problemas del vestuario derivaron en la salida de hombres de apellido sonoro como Rose, Wade, Crowder y especialmente Isaiah Thomas, aterrizando en el Quicken Loans Arena caras nuevas y poco experimentadas como Rodney Hood, Jordan Clarkson o Larry Nance Junior. Había expectación por comprobar el rendimiento de estos jóvenes fichajes fruto del macrotraspaso y las sensaciones no fueron las mejores. Lamentable también el 'caso Tristan Thompson', un ala-pívot que cobra más de 15 millones de dólares por salir los dos últimos minutos con el resultado y la derrota cerrados. Mala gestión con un baloncestista que ya de por sí se gestiona mal, y más tras su inclusión en el mundo de la 'farándula' de la mano de las Kardashian.

Todo por mejorar

Todo lo negativo que se pueda decir de Cleveland debe ahorrarse para Indiana. Un equipo que sabe a qué juega. Y lo hace bonito. Sí, aunque sea conducido por el gran Nate McMillan desde el banquillo. Oscuro recuerdo para Rudy Fernández el ex de Seattle, que ha sabido adaptarse a un plantel concebido para el baloncesto alegre en vez de atender en exclusiva la retaguardia. Víctor Oladipo demostró que es el mejor candidato al premio del jugador más mejorado, con una tarjeta de 32 puntos y 11 de 19 lanzamientos anotados. Le secundaron bien Myles Turner con 16 y 8 rebotes, Bogdanovic con 15 y un Lance Stephenson (12) que volverá a la carga para intentar sacar de quicio a Lebron, más por lo criminal que por lo civil.

La mejor conclusión del primer partido debe ser que los playoffs acaban de comenzar y sólo se puede mejorar. Los Cavs deben hacer examen de conciencia antes del segundo choque del miércoles, ajustar la defensa -no se ve ni una ayuda en este equipo- y la concentración. El ataque seguro que crecerá, porque es difícil ver dos noches malas de LeBron y los demás colaborarán para superar el 23 por ciento en triples o el 38 en tiros de campo que están detrás de esos escuálidos 80 puntos. Si no sucede, es que Mr Hyde ha venido para quedarse.

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