LEB PLATA

El Plasencia, sin oxígeno

Adrián Fuentes acabó el partido cojeando. :: PALMA/
Adrián Fuentes acabó el partido cojeando. :: PALMA

El equipo placentino, muy condicionado por las lesiones, hizo la machada al forzar la prórroga ante el Alicante, pero en el tiempo extra le faltaron recursos (90-98)

JUAN CARLOS RAMOS

PLASENCIA. Después del último correctivo en Morón de la Frontera, el Extremadura Plasencia volvió a mostrarse como un equipo. Todo ello a pesar de medirse al HLA Alicante, uno de los dos grandes favoritos al primer puesto, y hacerlo con varios jugadores condicionados por las lesiones. Y a pesar de eso, el Plasencia estuvo a punto de completar toda una gesta. Faltaron milímetros, literalmente, los que necesitó Seydou Aboubacar para anotar el segundo de sus tiros libres a cinco segundos para el final con 84-84 en el marcador.

Con el tiempo extra, la derrota placentina se hizo inevitable. Al Plasencia le faltaban fuerzas y frescura y le sobraba que un jugador como Adrián Fuentes estuviera cojeando en los cinco minutos de añadido. Imagen que abre el debate sobre las rotaciones o calibra la importancia de ciertos jugadores.

El Plasencia se olvidó del codo de Kinney, del dedo dislocado de Mario Álvarez y de la rotura fibrilar de Adrián Fuentes. Incluso, los tres estuvieron presentes en el cinco inicial. El cuadro jerteño siguió explotando al extremo su primera unidad. Y además, haciéndolo muy bien. Sorprendiendo a propios y extraños, fue capaz de moverse en torno a rentas de ocho a diez puntos en el primer cuarto (21-13).

A medida que el paso de los minutos castigaba la intensidad de la defensa local, el Alicante fue encontrándose más a gusto. El Plasencia, por su parte, se mantenía a flote gracias a la efectividad anotadora de los de siempre: Álex Galán, Fernando Sierra y Seydou Aboubacar. Con 41-37 se llegó al descanso.

Tras el intervalo, el Alicante comenzó a tener las primeras ventajas, todas ellas mínimas, gracias al acierto desde el perímetro de Orion Outerbridge, bien contestado por siete puntos casi seguidos de Adrián Fuentes, que sin embargo ya empezaba a verse lastrado por su lesión.

Ese hándicap físico hizo que la defensa local ya fuera muy blandita en el último cuarto. David Varela supo interpretar ese escenario y puso a tres bajitos como Pedro Rivero, Álvaro Lobo y Adrián Chapela para que metiera mano a una defensa que hacía aguas por todos sitios. Con uno menos defendiendo y con 78-82 a falta de un minuto, el Plasencia obró la hazaña que a punto estuvo convertirse en milagro sin Seydou hubiera convertido su segundo tiro libre.

Con 84-84 y con Adrián Fuentes, el Alicante se llevó una prórroga de forma completamente plácida, nada que ver con lo que sufrió en los primeros cuarenta minutos (90-98).

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