El físico y el exterior hunden al Cáceres

Parejo anota una entrada en el aro del Melilla ayer en la ciudad autónoma. :: opta/
Parejo anota una entrada en el aro del Melilla ayer en la ciudad autónoma. :: opta

Pese a caer en Melilla, los verdinegros podrían estar salvados matemáticamente si el Barcelona no gana mañana al Ourense

MIGUEL Á. GUILLÉN (OPTA) MELILLA.

El Cáceres Patrimonio de la Humanidad cayó de forma contundente en la pista del Melilla (94-65) en un partido en el que los visitantes fueron un juguete a manos de los pupilos de Alejandro Alcoba, especialmente acertados en el lanzamiento exterior. Y es que el conjunto local anotó un total de 15 triples que hicieron inviables los intentos del conjunto extremeño por tratar de reaccionar y meterse de nuevo en el partido. Pese a la derrota, dura y sin respuesta física, los verdinegros conservarán matemáticamente la categoría si el Barcelona pierde mañana ante el Ourense.

94 MELILLA

65 CÁCERES

Melilla Baloncesto
Samb Mbaye (8), Kapelan (19), Djuran (6), Almazán (7), Fall (4) -equipo inicial- Durán (6), Rodríguez (5), Rubio (9), Lucas (5), Guerra (9).
Cáceres Patrimonio:
Saunders (11), Grabauskas (2), Corrales (5), Jakstas (16), Rakocevic (7) -equipo inicial- Olivier (2), Perez (2), Keshinro (13), Parejo (6).
Marcador por cuartos:
(29-11), (23-19), (24-25), (19-12).
Árbitros:
González Galves y Murillo Khon. Eliminado Durán por faltas personales por parte del Melilla.
Incidencias:
Pabellón Javier Imbroda de melilla. 850 espectadores.

Aunque fue Rakocevic el que adelantó al conjunto cacereño, lo cierto es que esa acción fue un mero espejismo y fueron los locales los que comenzaron a marcar la pauta en el partido, distanciándose rápidamente en el marcador, sin dar prácticamente opciones a su rival. Un parcial de 16-4 culminado con un triple de Samb Mbaye llevó la ventaja a la psicológica barrera de los diez puntos (16-6). Pero eso fue solo el principio porque, a partir de ese momento, y comandados por el propio Samb Mbaye y Djuran, un nuevo parcial de 10-2 dejaba un claro resultado de 26-8 a favor del conjunto norteafricano cuando apenas faltaba un minuto para la conclusión del primer parcial. Un triple de Keshinro y una canasta de dos de Olivier al final del primer cuarto sirvió para aliviar algo el delicado tránsito de su equipo, dejando el marcador que se vio a la conclusión de los diez primeros minutos en 29-13.

En el segundo periodo se vio más de lo mismo. El Cáceres era un juguete roto a manos de un Melilla que sumaba con una facilidad pasmosa. Guerra se incorporó a la fiesta anotadora de su equipo y a cuatro minutos para la llegada del descanso, la renta de los locales alcanzó una máxima de veinte puntos (39-19). En ese momento, los extremeños trataron de reaccionar, pero los de Alejandro Alcoba estaban resultando devastadores con su lanzamiento exterior y dos triples prácticamente consecutivos de Kapelan y Djuran dibujaron un 49-25 en el electrónico a poco más de un minuto para la conclusión de un segundo parcial que estaba siendo terrorífico para los pupilos de Ñete Bohigas. El marcador al descanso fue de 52-30.

RUEDA DE PRENSAÑete Bohigas Técnico del Cáceres «Ha habido una diferencia física brutal entre sus hombres grandes y los nuestros»

Tras el paso por los vestuarios, a Melilla le bastó con mantener la gran diferencia obtenida en los dos periodos anteriores. Los locales levantaron sensiblemente el pie en el acelerador y el conjunto cacereño trató de encarar el segundo tiempo con una mejor perspectiva y lo cierto es que este nuevo escenario del partido le sirvió para reducir significativamente la desventaja (59-48), con la decisiva aportación en pista en estos instantes de Jakstas y Keshinro. Sin embargo, un parcial de 10-2 fulminó el intento del equipo de Bohigas por tratar de meterse en el partido y dejó todo como estaba (69-50) a dos minutos de la conclusión del tercer parcial.

El último periodo fue totalmente intrascendente. Al Cáceres se le hizo muy largo el partido y los diez últimos minutos solo sirvieron para asentar las ventajas ya establecidas hacía mucho tiempo. Los melillenses prolongaron las circulaciones de balón y administraron la renta hasta que se llegó al bocinazo final con un marcador que reflejó el definitivo 94-65.

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