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Adrián Usó entra a canasta ante la defensa del Huelva. :: PALMA
Adrián Usó entra a canasta ante la defensa del Huelva. :: PALMA

EBA

El Plasencia se hiela en La Bombonera

  • El equipo placentino cosechó su cuarta derrota en un pabellón desangelado y se complica su pase para los playoffs de ascenso

A pesar de no llevar más de un mes y medio de competición, parece que la temporada ya se le está haciendo larga al Cintra Plasencia. El equipo placentino cosechó ante el Huelva su cuarta derrota consecutiva (49-56) y deja muy comprometida su clasificación para los playoffs de ascenso.

Es cierto que aún hay margen de maniobra, pues el cuarto puesto se encuentra a solo una victoria. Sin embargo, las sensaciones distan mucho de ser reconfortantes, empezando por el propio pabellón. Lo que antes era un fortín inexpugnable, ahora se ha convertido en un páramo desértico donde se congelan los ánimos y se desangra el equipo.

Apenas 140 valientes acudieron a La Bombonera, de los que 15 eran aficionados onubenses y, del resto, un buen puñado eran chiquillos que correteaban por los pasillos sin prestar atención al partido. Consecuencia sin duda de un baloncesto placentino más fracturado que nunca y que en absoluto seduce a la afición de la ciudad. Si a eso se añade el marcador que bizquea y las goteras que encharcan el parquet, la sensación de desidia es abrumadora.

Ni seduce la categoría ni, por el momento, seduce el equipo, que ante el Huelva ofreció la imagen más discreta en lo que va de temporada. Y eso que hace una semana, ante el DKV San Fernando, alcanzó topes mínimos. El conjunto andaluz ofreció todas las facilidades del mundo. Pero ni aun así.

El 5-4 del minuto 5, en el que se incluye el único triple del Cintra Plasencia en todo el partido, ya anticipaba los bajos guarismos en los que se movería el encuentro. Al Huelva le costó bien poco voltear el tanteo gracias a un parcial de 1-10 para cerrar el primer cuarto con un desalentador 6-14.

Los primeros minutos del segundo cuarto fueron los únicos de brillo placentino. Con una aceptable circulación de balón y su mayor versatilidad interior, el Cintra Plasencia logró revertir el signo del partido y ponerse por delante (18-17). La mayor renta local fue de tres puntos antes de llegar con tablas al descanso (26-26).

A estas alturas de partido la aportación exterior del Cintra Plasencia era escasa. Al final de los cuarenta minutos fue sonrojante, con 1 de 8 en triples y apenas 5 puntos desde más allá de cinco metros. Ni siquiera en los tiros libres fue capaz de llegar al 50% (6/14). Solo Luis García era capaz de anotar con fluidez aprovechando que la cadera de Nacho Romero ya tiene 43 años. Por fuera, ni quiso ni supo amenazar, ni con Phillips ni con Shawn Hill.

Las cuartas personales de Fariña y Fulgencio Casanova, con 33-36 y un cuarto por delante, dieron cierta incertidumbre al marcador, que se acabó disipando cuando el Plasencia tardó tres minutos y medio en anotar. Con 39-46, la remontada, más por sensaciones que por margen, se hizo impensable.