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Desconexión total del Al-Qazeres

Desconexión total del Al-Qazeres

El desmotivado equipo cacereño, que se queda sin billete para la Copa de la Reina, fue borrado de la cancha por Gipuzkoa

J. CEPEDA

Como si no hubiese existido elipsis alguna entre el partido jugado en Gernika la pasada semana y el de ayer frente al Gipuzkoa en el Serrano Macayo, el Al-Qazeres continuó este sábado instalado en su misma pesadilla. El equipo de Jacinto Carbajal fue nuevamente borrado de la pista a las primeras de cambio por un rival que desde el minuto uno supo castigar los errores de las cacereñas para hacer de la cita de ayer un partido sin historia (45-64) que las locales tan solo pudieron maquillar en el último cuarto.

Por descontado, el Al-Qazeres, que necesitaba haber ganado por al menos 18 puntos de diferencia y a la vez esperar la victoria del Araski en la cancha del Sant Adrià, no tendrá billete para jugar la Copa de la Reina. Ni el equipo verde cumplió con su parte del trato ni las vitorianas echaron una mano amiga, mordiendo el polvo sin paliativos en tierras catalanas.

Con un problema más psicológico que técnico o táctico, las mismas jugadoras que en envites anteriores llegaron a enamorar parecen haber perdido chispa e incluso motivación, con lagunas defensivas más propias del hastío y de la auténtica desconexión mental. Hubo honradas excepciones, como la entrega de una Carla Nascimento que acabó el partido entre lágrimas por no poder cumplir el sueño de jugar la Copa. Cabe destacar que la pasada temporada, justo en el último partido de la primera vuelta, la base portuguesa cayó lesionada en la cancha del CREF Hola, por lo que no pudo vestirse de corto junto a sus compañeras en Fontajau en la que fue una cita histórica para el equipo cacereño.

Jacinto Carbajal Técnico del Al-Qazeres

Tampoco sirvió de revulsivo el debut de Laura Quevedo con la camiseta verde y amarilla. La alero internacional procedente del Perfumerías Avenida, todavía falta de confianza tras no haber gozado de un papel preponderante en el actual campeón liguero, tendrá ante sí la oportunidad de reivindicarse con actuaciones que superen su discreto papel de ayer.

Ya desde el primer cuarto el Al-Qazeres dejó entrever que no habría lugar para remontar al Gipuzkoa el 'average' general. Las extremeñas se mostraban erráticas en zona atacante, donde fallaron multitud de canastas debajo del aro y también lanzamientos de media distancia en buena posición. No iba a ser el día para las cacereñas y las de Aranzazu Muguruza ya se fueron con nueve puntos de diferencia en los primeros diez minutos de juego (10-19).

Si todavía quedaba alguien que confiase en la épica, el segundo cuarto sí fue ya definitivo y mortal para los intereses del Al-Qazeres. Las visitantes, mucho más aguerridas en defensa y decididas en cancha contraria, no redujeron marcha alguna en su velocidad de crucero ante la impotencia del técnico del Al-Qazeres en la banda. Las americanas cacereñas, anárquicas como de costumbre, esta vez no alcanzaban a gozar de una regularidad tal que dejase el partido mínimamente abierto para la segunda mitad. En su particular paseo militar, Gipuzkoa se marchaba al descanso con un favorable 22-44. Por entonces, una de las no habituales en el Al-Qazeres, Silvia Romero, ya había saltado a la cancha. Todo un aviso para las primeras figuras de la pintura.

Sin más aliciente que el de presenciar un mero entrenamiento de cierto nivel, los aficionados tuvieron que resignarse en la segunda mitad viendo cómo el Al-Qazeres se movió entre los 20 y los casi 30 puntos de desventaja, sin arreón alguno que llevase el énfasis a la grada. Tan solo las canastas anotadas por las hermanas placentinas Silvia y María Romero, ambas con dedicatorias a sus familiares en la grada pese a lo abultado del resultado en contra, subieron los decibelios del graderío en lo que a ovaciones generalizadas se refiere.

De hecho, la pequeña de las Romero maquilló, con dos triples en el ocaso, un marcador que no solo hace daño en lo meramente numérico, sino más bien en la faceta de las malas sensaciones arrojadas y la flagrante pérdida de competitividad. Los 17 puntos de valoración total del Al-Qazeres por los 81 conseguidos por las visitantes hablan por sí solos. Antes de finalizar el año, el Al-Qazeres tendrá el viernes que viene en casa la oportunidad de resarcirse ante su público frente al Campus Promete.

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