Derrota en el alambre del Cáceres

Grabauskas pelea bajo el aro, ayer ante el Tau Castelló. :: María José Segovia/
Grabauskas pelea bajo el aro, ayer ante el Tau Castelló. :: María José Segovia

El TAU Castelló necesita dos prórrogas para imponerse al cuadro verdiblanco en el último suspiro

OPTA

castellón. Lo intentaron hasta el final, pero no pudo ser. Ni tan siguiera forzando dos prórrogas, los de Bohigas no lograron su tercera victoria consecutiva ante un rival directo como es el Tau Castelló. Un solo punto sirvió para que los cacereños regresaran a casa de vacío. Fue un partido lleno de luces y sombras. Luces porque fueron capaces de remontar varias veces el marcador, pero sombras especialmente por la falta de acierto en los lanzamientos de dos (42%) y de tres (33%). En el cómputo global anotaron menos de la mitad de los tiros que dispusieron, salvándose únicamente desde la línea de tiros libres (90%).

91 TAU CASTELLÓ

90 CÁCERES

TAU Castelló
Rowley (14), Bas Marí (21), Faner (4), Ott (19), García (2) - equipo inicial - Cain (9), Seinarson (6), Sabonis (4), García (12).
Cáceres Patrimonio:
Pérez (15), Grabauskas (11), Corrales (-), Rakocevic (14), Ward (21) - equipo inicial - Olivier (9), Keshinro (8), Martínez (6), Parex (6).
Parciales:
(18-14) (15-23) (19-12) (22-25) (10-10) (7-6).
Árbitros:
García León y Caamaño Muñoz. Eliminado por faltas personales Grabauskas.
Incidencias:
Pabellón Municipal Ciutat de Castelló. 2.000 espectadores.

Así, el Cáceres Patrimonio de la Humanidad cerró el año 2017 cosechando su novena derrota del curso y se mantiene en la zona media-baja de la tabla clasificatoria de la Liga Leb Oro. Por su parte, el cuadro castellonense se mantiene en los puestos de play off, con nueve victorias y siete derrotas.

El conjunto cacereño buscaba certificar fuera de casa las dos victorias consecutivas que logró en su cancha frente a Araberri y Melilla. No obstante, lejos del Pabellón Multiusos, su rendimiento baja considerablemente, puesto que solo ha logrado una victoria en los ocho encuentros disputados como visitante en la presente temporada.

Los de Ñete Bohigas no comenzaron nada bien el último partido del año y parecía que pudiera tratarse de un encuentro en el que los extremeños sufrirían, tendrían que ir a remolque y pelear por tratar de mantenerse con opciones. El parcial de inicio de 13-4 en los cinco primeros minutos del choque comenzaba a pesar como una losa, aunque una jugada de 2+1 de Grabauskas les permitió tomar algo de oxígeno (13-7) y abrió la puerta a una hipotética remontada de la mano del potencial anotador del propio Grabauskas (13-9), convirtiendo siete de los nueve puntos de su equipo hasta ese momento. A un minuto de la conclusión del primer periodo, los cacereños se situaron a un solo entero en el marcador (15-14), aunque el resultado final fue de 18-14.

Hubo que esperar al tramo inicial del segundo cuarto para constatar que los jugadores de Bohigas comenzaron a despertar y comenzar a ejercer a pleno rendimiento. De este modo, pudieron equilibrar el tanteador (18-18) con canastas de Keshinro y Ward. E instantes después, el equipo visitante confirmó la remontada y se situó por primera vez por delante (20-22), aunque dos triples consecutivos de Bas Marí consiguieron salvar momentáneamente la papeleta para el Tau (26-25) a cinco minutos para la llegada del descanso. No obstante, el cambio de tendencia que se estaba viviendo en pista era patente, con un Cáceres superior ante un conjunto castellonense en el que solo Bas Marí era capaz de marcar las diferencias. Así, el equipo visitante logró marcharse al tiempo de asueto defendiendo su máxima ventaja del partido (+4, 33-37).

Tras el paso por los vestuarios, el encuentro transcurrió por la vía de la extrema igualdad, con exiguas diferencias, un toma y daca continuo en el que los dos equipos tuvieron opciones en todo momento para haberse llevado el triunfo en un final de auténtico infarto que requirió incluso de una prórroga para determinar el ganador. Comenzó el tercer cuarto con un Cáceres que trataba de mantener la iniciativa y la renta con la que se marchó al descanso. De hecho, a cuatro minutos de la conclusión del tercer periodo, el simultáneo reflejaba un 42-47 que se vio reducido instantes después. Con un triple de Ott, los castellonenses pasaron a comandar de nuevo el marcador 49-47 y consiguieron finalmente cerrar el tercer periodo con tres puntos de ventaja (52-49).

Los diez minutos finales se antojaban trepidantes y lo cierto es que no defraudaron a nadie. Al cuadro extremeño parecía que se le apagaba la luz. A falta de 2' 51'' el marcador reflejaba 66-58 y la empresa parecía complicada, pero de nuevo remontaron los de Bohigas, no dando el choque nunca por perdido. Sergio Perez y Parejo llevaron el tanteador 74-72 a falta de solo 22 segundos. Ward, agotando el tiempo, logró en el último instante forzar la primera de las prórrogas.

El Cáceres salió enchufado y con hambre de victoria en el primer tiempo suplementario. A falta de tres minutos, con dos tiros libres de Olivier, logró poner a su equipo con siete puntos de ventaja (74-81). Sin embargo, no iba a ser un partido fácil. Las sombras aparecieron de nuevo en forma de errores en el tiro y pérdidas de balón. Con 27 segundos por delante, un triple de Sergio Pérez mantenía con dos puntos de ventaja a los cacereños, pero Ott no falló posteriormente desde la línea de tiros libres y puso el marcador 84-84 con el que se habilitaba una segunda prórroga.

Con las fuerzas ya tremendamente justas en un partido de máxima exigencia, ambos conjuntos fallaron mucho en los últimos compases de la contienda. Se mantenía la igualdad y quién más quién menos esperaba ya un tercer periodo añadido. Y es que, a falta de 11 segundos, Ward anotaba dos tiros libres y equilibraba de nuevo el resultado (90-90). Ott anotaba uno en la siguiente jugada (91-90). Parex, a la desesperada, tuvo la victoria de su equipo en sus manos, pero no estuvo acertado en la bandeja final y el triunfo se quedó en casa y la afición lo celebró como el mejor de los regalos de Navidad.

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