Catarsis colectiva del Cáceres

Catarsis colectiva del Cáceres
Lorenzo Cordero

La trabajada victoria ante Melilla sirve a los verdinegros para clausurar el año en el Multiusos en comunión con su público

J. CEPEDA

Una vez más, el Cáceres vuelve a reinventarse. El conjunto verdinegro logró este viernes ante Melilla su séptima victoria de la temporada para clausurar el año natural en un Multiusos que fue testigo de la catarsis colectiva entre equipo y afición, quienes acabaron caminando en comunión.

Lejos del triunfo un tanto suicida protagonizado la pasada semana ante Araberri, el equipo de Ñete Bohigas exhibió ayer un mayor nivel de compensación entre su juego exterior y el interior, gracias en gran parte a la resurrección de Grabauskas. Ayer los triples fueron un auspicio en los momentos claves, pero nunca la única vía de subsistencia.

A pesar de la constante amenaza ofensiva protagonizada por el visitante Djuran, quien fue dueño del partido durante algunas fases, el Cáceres supo rehacerse con jugadores como Warren Ward, dando un paso al frente, o la inestimable labor de Sergio Pérez. Este último, todo un seguro de vida, así como un regalo para los amantes del buen baloncesto.

Como en partidos precedentes, el Cáceres salió un tanto frío y errático con un cero a siete de parcial en contra en tan solo dos minutos de juego. Las pérdidas de los visitantes y el buen hacer de Corrales en labores defensivas propiciaron que Melilla no se distanciase mucho más en el marcador. Aun así, a pesar de la defensa zonal implementada por Bohigas en la recta final de este primer cuarto, los de Alejandro Alcoba hacían gala de su versatilidad grupal para encontrar soluciones tanto dentro de la pintura como en zona exterior, marchándose en los primeros diez minutos de juego con un 18-25 favorable para los intereses del equipo norteafricano.

75 Cáceres

73 Melilla

Cáceres
Corrales (0), Rakocevic (9), Ward (18), Jakstas (2) y Keshinro (8) -cinco inicial- Pol Olivier (5), Sergio Pérez (14), Grabauskas (9), Dani Martínez (4) y Parejo (6).
melilla
Mbaye (5), Djuran (24), Almazán (11), Servera (2) y Fran Guerra (8) -cinco inicial- Kapelan (2), Durán (3), Dani Rodríguez (9), Lucas (9) y Fall (0).
marcador
18-25, 41-39 (descanso), 55-57 y 75-73 (final).
Árbitros
Baena Arroyo y Pazos Pazos. Sin eliminados.
Incidencias
Alrededor de 1.200 espectadores en el Multiusos Ciudad de Cáceres.
El Protagonista
El base del Cáceres, Guillermo Corrales, dio una auténtica lección de cómo sumar desde el trabajo sucio. Sin anotar un solo punto, protagonizó 15 de valoración gracias a sus siete rebotes, cuatro recuperaciones y seis asistencias.

Los hombres de la rotación cacereña, con buenos minutos de Grabauskas y Dani Martínez, comenzaron en el segundo cuarto a hilar más fino en cuanto a contención defensiva para comenzar posteriormente a rebajar diferencias. Con un Pol Olivier tan incisivo y voluntarioso como poco afortunado en sus lances individuales de cara al aro, el Cáceres fue poco a poco entrando en calor, motivado también por la aparición del incombustible Sergio Pérez. Tal fue así que los verdinegros consiguieron marcharse al descanso con renta favorable (41-39) tras un triple de Ward en los últimos segundos.

Ya en la segunda parte el partido estaría marcado por una constante igualdad. Una ocasión para que ambos conjuntos cuidasen, más si cabe, los pequeños detalles. Tanto Cáceres como Melilla tuvieron en los últimos 20 minutos de juego luces y sombras a partes iguales, lo que motivó que el desenlace tuviese los tintes de final de infarto. El ajustado 55-57 con el que se llegó al final del tercer cuarto se extendió también durante los últimos diez minutos.

Fue en los momentos calientes cuando el Cáceres supo templar el pulso, llegando a los últimos cinco minutos con un favorable 64-61. Por entonces los de Bohigas tuvieron en su mano haber roto el partido al gozar de cuatro posesiones para incrementar la diferencia, pero la falta de acierto de los locales dio alas a un Melilla que posteriormente se puso por delante (68-69) tras un certero misil de Dani Rodríguez.

Con empate a 71 ambos equipos entraron en el último minuto. Y fue aquí donde Grabauskas, que anteriormente ya había arrojado mejores sensaciones que en otras citas, fue providencial al protagonizar un dos más uno. Luego Corrales, astuto para meter la mano y forzar la pérdida de Melilla, así como para capturar posteriormente un rebote ofensivo, también se llevó su porción de positivo protagonismo. No obstante, con tres abajo, Melilla tuvo bola para forzar la prórroga, aunque en lugar de lanzar de tres los visitantes intentaron forzar un dos más uno de forma un tanto incomprensible a falta de medio segundo. Luego Parejo, con tres décimas por jugarse, anotó el primer tiro libre y lanzó a fallar el siguiente para abortar cualquier susto y cerrar la cita con el definitivo 75-73.

Con sensaciones renovadas y un nuevo semblante, el Cáceres despedirá el año este próximo viernes en Castellón.

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