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LIGA FEMENINA

Condenadas por el rebote

Dacic no pudo imponer sus galones en la pintura. :: a. méndez
Dacic no pudo imponer sus galones en la pintura. :: a. méndez
  • En su partido más gris en casa, Al-Qazeres pierde ante un Campus Promete que consigue doblar a las cacereñas en capturas

cáceres. No pudo ser. El Al-Qazeres cayó derrotado ayer (70-82) por las riojanas del Campus Promete en un partido que no fue precisamente brillante pero que se decantó por la fortaleza en el rebote de la escuadra visitante, que dobló la cuantía de las cacereñas, con 56 capturas en el global.

Muy acorde a lo sucedido en el encuentro de ida en Logroño, los primeros minutos del primer cuarto no fueron una oda al baloncesto, con un inicio frío e irregular de ambos conjuntos, especialmente por parte de un Al-Qazeres al que le costó entrar en calor en los primeros compases de la cita. Fue con la salida de Irena Vrancic, que dio el relevo a Mariona Martín en la dirección, cuando las extremeñas propusieron un juego algo más veloz, pudiendo hilar algunas rápidas transiciones. También aprovechando el buen hacer de Miriam Forasté, una figura de suma calidad, todo un lujo, en la rotación. No obstante, el mayor acierto visitante en la pintura gracias a Leslie Kinght y Parks favoreció que las riojanas mantuviesen ventaja al final del primer cuarto (16-22).

En el segundo acto, las cacereñas no pudieron atajar la diferencia de salida. Romeo, por parte de Campus Promete, continuaba con la mano caliente, generando problemas a la defensa cacereña también con sus penetraciones. Fue la italiana la que colocó el 19-29 en el marcador a casi ocho minutos para el descanso, lo que obligó al técnico local a pedir tiempo muerto.

Posteriormente Parks y Molina abrieron la brecha para situar a su equipo 16 arriba (19-35). Cuando parecía que no iba a ser el día del Al-Qazeres fue cuando apareció Alston por parte cacereña para echarse el equipo a la espalda y abanderar una reacción más a fuego lento que espectacular, pero con un parcial que metió de lleno en el partido al cuadro local (35-39) al final de la primera parte y con todo por decidir.

No le vino bien el paso por los vestuarios al Al-Qazeres, que vio cortada su racha positiva al inicio de la segunda mitad, hasta que Alston desenmarañó el bloqueo en ataque con una canasta a los tres minutos de juego. Como si de un tira y afloja se tratase, Campus Promete logró nuevamente recuperar la renta psicológica de los diez puntos (38-48) a menos de cinco minutos para el final.

Con dos técnicas contra el Al-Qazeres de por medio, las riojanas continuaron aprovechando además los fallos en la circulación de balón de las de Jacinto Carbajal y sobre todo la fragilidad en el rebote defensivo local para volver a andar lo desandado anteriormente y poner más tierra de por medio (48-68) a falta de los diez últimos minutos.

La siempre incombustible Pamela Rosanio, con un triple, alimentó las esperanzas extremeñas al inicio del último cuarto, hasta el punto de que las locales, con Elena Corrales como revulsivo defensivo, lograron ponerse a 11 puntos (60-71) a falta de seis minutos. Pero dos ataques consecutivos de Campus Promete, con un triple incluido de la talentosa y contemporizadora Molina, enmudecieron al Serrano Macayo.

El equipo dirigido por Andreu Bou, con cuatro pequeñas en pista, se dedicó a dosificar su ventaja para gozar de un plácido final. Todo para acabar imponiéndose por 70-82. Un borrón que no empaña la extraordinaria campaña del conjunto extremeño, que puede permitirse noches grises como la de ayer.