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Parejo destacó en la segunda parte junto a Marcius y Rakocevic. :: Lino González Rico
Parejo destacó en la segunda parte junto a Marcius y Rakocevic. :: Lino González Rico

El Cáceres ya sabe ganar fuera

  • Y lo hace en la pista donde nadie ha vencido esta temporada, en Mendizorroza, donde destacó la efectividad de Marcius y Rakocevic

El Cáceres Patrimonio de la Humanidad logró la machada de doblegar al Sáenz Horeca Araberri, 80-86, en su propia cancha en un partido en el que fueron de menos a más los hombres de Bohigas. Pocas opciones de victoria se podían intuir en la recta final del primer tiempo cuando la desventaja llegó a los diez puntos, pero el equipo se rehízo tras el intermedio para dominar con autoridad y vencer con holgura al final. Cimentó el triunfo en una productiva segunda parte en la que anotó 50 puntos y solo encajó 37. Además, se apoyó en el mágico triángulo que formaron Rakovecic, 19, Parejo, 12, y Marcius, 23, que acumularon entre los tres 54 de los 86 puntos del equipo.

El partido arrancó con máxima igualdad y el Cáceres sacó partido de la efectividad de Rakocevic, con diez puntos y dos triples incluidos, en el explosivo inicio que tuvo el balcánico. Sólo Toledo y Aleksandar Marcius siguieron de cerca la estela anotadora de su compañero, con cuatro puntos cada uno, para alcanzar el minuto diez con una mínima ventaja de 21-23. Ese buen arranque no sirvió para distanciarse en el marcador ante el juego ordenado de los locales que sin estar brillantes se mantuvieron a rebufo y controlando el luminoso.

En el segundo periodo llegó el atasco ofensivo visitante con solo 13 puntos anotados. Empezaron a ver los extremeños como poco a poco el Sáenz Horeca empezó a poner puntos de ventaja y escaparse en el marcador. No es que los vitorianos se esforzaran con la máxima intensidad defensiva, pero las malas decisiones a la hora de encarar el aro empezaron a penalizar al Cáceres. No supo aprovechar el Cáceres la debilidad de los locales que tienen a su hombre más alto, Rowley, lesionado y ha dejado un notable hueco bajo los aros. Solo en contadas ocasiones se pudo nutrir de los balones interiores para anotar con cierta continuidad y tratar de poner freno al vendaval anotador local. Supo explotar sus bazas el Sáenz Horeca que, ante la falta de centímetros, volvió a encomendarse a su triángulo mágico que le está dando una sucesión de alegría en su estreno en LEB Oro.

Le tocó padecer a los extremeños la furia desatada en este cuarto de Zaid, que se erigió en el seguro de vida para facturar siete puntos. No respondió con la misma solvencia el ataque del Cáceres. Marco y Pullen lograron embocar el cesto local, pero sin la continuidad necesaria. Los puntos finales de Marcius pudieron suturar la diferencia a 43-36.

Paso por vestuarios

El paso por los vestuarios sirvió para aclarar las ideas y el planteamiento correcto que debía afrontar el Cáceres. Empezó a monopolizar los balones interiores Marcius para imponer su corpulencia y poderío ante la falta de unos rivales de semejante envergadura para poder frenarle. Gracias a sus canastas encadenó un parcial de 0-7 que le metió en el partido de nuevo, 48-45 minuto 24. Encontró el filón el Cáceres para meter el miedo en el cuerpo a los locales, aunque los problemas de faltas le obligaron a enfilar el banquillo en su mejor momento. Logró cambiar la dinámica del partido el conjunto visitante y sumó para la causa a la inspiración de Parejo. Sus dos triples apretaron el partido para volver a situar a los extremeños a solo un punto, 55-54 minuto 28.

Pero apareció el factor Berhanameskel para sujetar la anotación local. El canadiense martirizó el aro rival con 13 puntos en el tercer cuarto, del total de 19 anotados por el Sáenz Horeca. No entregó en ningún momento el mando del marcador el cuadro local y con el postrero triple de Papantoniou estiró la diferencia hasta un 65-57 a las puertas de los diez minutos definitivos.

No se resistió el Cáceres a ser una nueva víctima del Araberri en su fortín de Mendizorrotza y los ocho puntos de diferencia no impidieron que lograran al fin voltear el marcador. Cinco puntos seguidos de Rakocevic volvieron a poner de nuevo por delante a los extremeños, 68-71, a menos de cuatro minutos para el bocinazo final. Apareció el cansancio en las filas locales, mientras la ventaja en el luminoso dio alas a un Cáceres que empezó a ver la posibilidad de volver con la victoria a su tierra. Dos tiros libres de un colosal Marcius le dejaron con cuatro puntos de ventaja, 73-77, a falta de 120 segundos.

Vendió cara la derrota el debutante Araberri, pero un triple desde la esquina de Sergio Pérez le dejó ya a las puertas de la ansiada victoria al estirar la renta a cinco puntos y solo el minuto final. Ni siquiera llegó a vivir momentos de agobio porque los tiros libres y la sucesión de faltas finales no hicieron sino aumentar la renta hasta un marcador más holgado de la renta que manejó el Cáceres.