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Rakocevic se dispone a castigar desde el perímetro. :: J. REY
Rakocevic se dispone a castigar desde el perímetro. :: J. REY

LEB ORO

La ocasión pinta en oros para el Cáceres

  • El equipo de Ñete Bohigas, que ayer viajó sin Carlos Toledo por lesión, busca la primera victoria a domicilio ante un Marín en barrena

Si uno mira las dinámicas de cada cual, no sería una osadía pensar que pinta en oros para que el Cáceres pueda por fin estrenar su casillero de victorias a domicilio hoy (20.00 horas) en el pabellón A Raña de Marín. El equipo de Ñete Bohigas rinde visita al recién ascendido Peixegalego con el firme propósito de acrecentar la mala racha del equipo local, que acumula seis derrotas consecutivas. Una cancha, la del equipo pontevedrés, en la que el Cáceres ha ganado en las dos únicas ocasiones en las que ha jugado, ambas en Leb Plata.

El Cáceres se desplazó ayer a Galicia sin Carlos Toledo, víctima de un esguince de tobillo. En el club están pendientes de que finalice el período de inflamación para conocer el diagnóstico definitivo de su dolencia. Por lo demás, el entrenador Ñete Bohigas podrá contar con todos sus hombres para intentar algo que hasta el momento ha sido misión imposible; ganar lejos del Multiusos.

Pese a sumar una victoria menos que los cacereños y con un partido más jugado, Marín es un plantel que cuenta con hombres altamente resolutivos en pista contraria, como es el caso del norteamericano Derksen, quien es hasta la fecha el mejor anotador de la competición, con 21,4 puntos por partido. Un poderoso juego exterior en el que también aparece el nombre más que contrastado de Andrés Miso, con amplia experiencia en ACB y todo un valor seguro para una categoría como la que nos ocupa.

Tras la sonada victoria del pasado domingo ante el Leyma Coruña en el Multiusos, el entrenador del Cáceres confiesa que ha intentado que durante la semana sus jugadores «mantengan los pies en el suelo. Para mí, ganar a Marín en su casa será tan complicado o más como ganar a Coruña». Según explica el técnico, «hemos trabajado las situaciones que ellos dominan, como el juego a campo abierto».

Bohigas no oculta la importancia de la cita de hoy, sobre todo a nivel psicológico, para sus hombres: «Ganar el primer partido fuera de casa nos daría mucha seguridad. Tenemos que dar ese paso porque para conseguir la permanencia, además de ganar en casa, también hay que sumar fuera, prestando atención a los aspectos anímicos e intangibles».

Sobre la nefasta racha que atraviesa su rival, el preparador huye de confianzas: «Sé por experiencia que de las dinámicas malas se sale y ellos querrán hacerse fuertes en casa», analiza. No obstante, espera que su equipo vuelva a dar lo mejor de sí: «Ojalá volvamos a mantener el nivel que contra Coruña. Los jugadores están con más seguridad individual».

Precisamente seguridad y confianza en sí mismo mostró el balcánico Rakocevic el pasado domingo, logrando asumir con acierto la responsabilidad de su equipo justo cuando más quemaba el balón. Y es que el Cáceres está compensando, al menos en parte, la falta de continuidad del juego interior con acierto desde el perímetro.

En el caso de Rakocevic, el escolta verdinegro ha alcanzado una madurez baloncestística tal que le permite no solo ejercer de castigador desde más allá de los 6,75 metros, sino que también exhibe sobradas dotes para penetrar entre las defensas rivales y sacar petróleo. Su duelo anotador con el estadounidense Derksen puede ser a priori una de las batallas más importantes que se libren esta noche sobre el parqué pontevedrés.