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Riauka Zygimantas lanza en semigancho ayer en Melilla. :: opta
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El Cáceres comparece tarde en Melilla

  • Quinta derrota de la temporada en un choque donde los verdinegros sólo produjeron en el último cuarto

melilla. El Cáceres Patrimonio de la Humanidad cosechó su quinta derrota de la temporada en la pista del Melilla en un partido claramente diferenciado en dos partes. En los dos primeros parciales los melillenses llegaron a dominar disfrutando de amplias ventajas de más de veinte puntos, aunque los extremeños reaccionaron tras el paso por el vestuario y estuvieron muy cerca de darle un susto a un conjunto local que se relajó en exceso y que sigue evidenciando falta de regularidad. Con esta derrota, el cuadro cacereño se sitúa en la penúltima posición de la tabla de LEB Oro.

Las cosas no comenzaron nada bien para los extremeños. Entraron fríos en la pista y se vieron completamente desbordados en los primeros compases con un parcial de 7-0 que permitió al Melilla coger confianza y llevar en todo momento la iniciativa en el marcador. Marcius abrió el marcador visitante en el minuto 3, pero los locales estaban encendidos y continuaron amartillando liderados por un Ott tremendamente inspirado (16-2). Antes, Ñete Bohigas había pedido tiempo muerto para tratar de reconducirlo.

Un triple de Pérez Anagnostou y una canasta de Parejo parecían abrir las esperanzas de una hipotética reacción (16-9), aunque Van Wijk respondió con un lanzamiento exterior y volvió a estirar la diferencia hasta los diez puntos. Y es que el conjunto visitante seguía con muchos problemas para frenar el potencial anotador de los locales, especialmente desde más allá de los 6,75. Así, a falta de dos minutos para la conclusión del primer parcial, Melilla llegaba a disfrutar de una máxima diferencia de 15 puntos (26-11), antes de cerrar el parcial con 29-15 tras siete triples en los primeros diez minutos.

Los locales, basados en una buena defensa y ataques cómodos, seguían manteniendo las distancias. Corrales trató de encabezar la reacción con un lanzamiento de tres, pero Melilla se mostraba contundente en el juego interior, lo que obligó a Bohigas a solicitar un nuevo tiempo. El técnico del Cáceres se veía desbordado, tratando de pedir a sus jugadores más intensidad defensiva, pero nada resultó y la diferencia se iba hasta los 20 puntos (38-18). A falta de cuatros minutos para el descanso, un parcial de 0-6 dejaba el resultado en 45-28. Pero fue un espejismo porque los locales respondieron con un 6-0 y 50-28 al descanso.

Tras el paso por los vestuarios, el Cáceres fue mejorando sus prestaciones, con una defensa más sólida y seleccionando mejor sus tiros, lo que provocó que el porcentaje de acierto fuera al alza ante un Melilla que había salido con una marcha menos, quizás confiando por lo abultado del resultado. Un lanzamiento de tres de Van Wijk dejaba el marcador 65-40 y provocaba que el técnico solicitara de nuevo un tiempo muerto viendo que su equipo estaba totalmente noqueado después de haberse paseado por la pista durante los dos primeros parciales.

En el último periodo del partido los visitantes continuaron remando y creyendo en sus opciones. Y es que Cáceres se dejó todo el trabajo para el final, estando muy cerca de poder dar la campanada. Todo comenzaba con un parcial de 0-11 y la petición de tiempo muerto de un entrenador local que comenzaba a verle las orejas al lobo después de desperdiciar una amplia ventaja. Los locales estaban atascados en ataque y flojos en defensa. Rakocevic se estaba dando un festín y el parcial amplió a 1-17 (73-61).

Los norteafricanos tuvieron que tirar de veteranía para aguantar el golpe. El conjunto visitante cada vez creía más en sus opciones y se llegó al último minuto con un marcador de 78-65 y una acción de dos puntos de Sanz. Cuatro puntos adicionales de Cáceres pusieron el tanteador en 78-69, aunque lo cierto es que ya apenas quedaba tiempo, solo un puñado de segundos, y Rakocevic, con un lanzamiento de tres puntos, dejó el marcador en el definitivo 79-72 con un Melilla pidiendo literalmente la hora como si de un partido de fútbol se tratara.