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Carlos Toledo machaca el aro del Prat. :: Lorenzo Cordero
Carlos Toledo machaca el aro del Prat. :: Lorenzo Cordero

LEB ORO

El Cáceres se quita los fantasmas

  • Los verdinegros logran su primer triunfo de la temporada tras confiar y remontar ante el Prat diez puntos en el último cuarto

A la heroica, sin grandes alardes y aún con muchas asignaturas pendientes para alcanzar toda la credibilidad necesaria, especialmente en lo que concierne a un juego interior aún por debajo del nivel esperado. Así consiguió ayer el Cáceres su primer alegrón de la temporada tras derrotar al Prat (68-65) en un partido en el que los verdinegros, a pesar de no arrojar grandes sensaciones sobre el parqué, nunca perdieron la fe en un partido en el que casi siempre fueron a contracorriente, hasta el hecho de remontar 10 puntos en el último cuarto con un Rakocevic estelar.

Pese al dubitativo inicio de José Antonio en la dirección con tres pérdidas prácticamente consecutivas -aunque la estadística solo reflejase dos-, el Cáceres tiró de las individualidades de Parejo, Sergio Pérez y Rakocevic para doblar a su rival en el marcador (8-4) a los cinco minutos de juego. El Prat no desplegó un juego especialmente elaborado en los minutos siguientes, pero su constancia hizo que los visitantes pudiesen marcharse al término del primer cuarto con una tímida ventaja (13-15). Todo con un Cáceres al que cada acción ofensiva le costaba Dios y ayuda, como de costumbre.

El inicio del segundo cuarto fue el más temido por el público cacereño, con un Prat que de salida imprimió otro ritmo al partido para comenzar a poner cierta tierra de por medio (16-25) a seis minutos y medio para llegar al descanso. Por entonces, el Cáceres hacía gala de un juego impreciso e incluso regalaba balones fáciles. Y aquí, los primeros pitos de una grada que hasta el momento había permanecido expectante.

Fue Fuller, por parte cacereña, quien levantó a continuación los ánimos del respetable con siete puntos consecutivos. Se obraba así la reacción verdinegra, confirmada también con las anotaciones Marcius, Toledo y Corrales para, con un parcial de 12-0, colocar a los extremeños por delante (28-25) a poco más de tres minutos para el descanso. No obstante, los de Bohigas volvieron a obturarse en zona ofensiva y con sus ya características facilidades atrás permitieron que los visitantes tomaran ventaja llegado el ecuador (29-32).

Ya en el tercer cuarto, el Cáceres incurrió en errores de tiro y en alguna que otra imprecisión en el juego combinativo. Prat no perdonó y aumentó su ventaja (29-36) en los primeros instantes. La defensa cacereña hacía aguas en el uno contra uno, lo que favoreció que los catalanes no cediesen terreno, con un extraordinario y siempre difícil de defender Ortega, quien exhibió algunos de los movimientos que contiene su amplia oferta ofensiva. Pese a ello, el Cáceres consiguió, con una reacción a tirones, igualar la contienda a 46 a pocos segundos del final de este acto, al que se llegó con un 46-48.

En el tira y afloja del electrónico, Prat salió en el último cuarto golpeando primero con un parcial de cero a cinco, lo que dificultó el paso hacia delante de los verdinegros. A falta de seis minutos para el final, el Cáceres ya se vio diez abajo (50-60) en el marcador, lo que hacía reverdecer los fantasmas del querer y no poder.

A la heroica, el Cáceres no dio el partido por perdido y, gracias a buenas acciones de Rakocevic, Marcius y Sergio Pérez, logró empatar la contienda a 61 a falta de dos minutos y medio. Por entonces, los imponentes Ortega y Forcada daban por primera vez muestras de debilidad en el peor momento para los suyos.

El Cáceres entró en el último minuto con un favorable 63-62, pero un triple del visitante Gerbert puso de nuevo en ventaja al cuadro catalán a falta de 38 segundos. Un lanzamiento que fue contestado por Rakocevic desde el perímetro para dar la vuelta al marcador (66-65) con 28 segundos por jugar. Con una posterior buena defensa y un tiro libre anotado por el montenegrino, Prat, dos abajo, dispuso de su última posesión con 15 segundos, bien defendida por el Cáceres. El posterior tiro libre anotado por Marcius cerró el partido (68-65) pese al lanzamiento a la desesperada de Ortega, que llegó a tocar aro para susto de los presentes.

Necesario triunfo anímico de un Cáceres que, no obstante, aún arroja dudas.