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Mariona Martín. :: a. méndez
Mariona Martín. :: a. méndez

baloncesto

Al-Qazeres, más cerca de la plenitud grupal

  • Aunque ninguna de ellas podrá debutar aún, Mariona Martín sigue la estela de María Romero y ya comparte pista con sus compañeras

El Al-Qazeres está cada vez más cerca de mostrar su faceta más completa, al menos en lo que a integrantes se refiere. El equipo cacereño, que se ha visto obligado a iniciar la liga sin la escolta María Romero y la base Mariona Martín por sendas lesiones de larga duración que arrastraban desde la pasada campaña, ya ha visto coincidir en pista a ambas jugadoras en las últimas sesiones de entrenamiento previas al partido de mañana en Bembibre (18.15 horas).

Aunque la escolta placentina está más cerca de la total recuperación que la base catalana -esta última recién incorporada a la rutina grupal-, cierto es que ninguna de ellas podrá aún debutar esta semana ni ante Bembibre mañana miércoles ni ante Cadi La Seu el domingo en el Serrano Macayo. Sí es probable, no obstante, que Romero pudiese comenzar a coger sus primeros minutos ya en la sexta jornada ante Gipuzkoa, siempre y cuando sus sensaciones respondan a las exigencias de la alta competición y así lo estime el cuerpo técnico. Mariona, por su parte, tendrá aún por delante alguna semana más antes de poder comenzar a repartir juego en competición.

Carbajal

Para el entrenador Jacinto Carbajal, según reconocía ayer, el hecho de poder contar con ambas jugadoras en los entrenamientos es una gran noticia para el grupo. Otra buena nueva para una entidad que, con dos victorias en las tres primeras jornadas, está teniendo un dulce arranque en su regreso a Liga Femenina.

Con margen de crecimiento por delante, el Al-Qazeres ha de pulir ciertas facetas para ser un equipo más fiable, como es el caso de las transiciones defensivas. Asignatura de altos vuelos, teniendo en cuenta que en esta categoría cualquier equipo castiga casi sin piedad los errores propios. Otra de las cuentas pendientes es la de fortalecer el juego interior ofensivo. Lejos de las individualidades de Forster y de los buenos detalles de Miriam Forasté, la eslovena Dubravka Dacic no ha dado aún con la tecla para acabar de sentirse cómoda sobre el parqué. Un activo durmiente al que el Al-Qazeres deberá sacar rédito.