Hoy

Del rosa al blanco y negro

Plantilla y técnicos del Baloncesto Batalyaws tras el entrenamiento de ayer en Las Palmeras. :: pakopí
Plantilla y técnicos del Baloncesto Batalyaws tras el entrenamiento de ayer en Las Palmeras. :: pakopí
  • Las 'Black and White Girls', como las llama su entrenadora, a olvidar el mazazo de Alcobendas hoy en el estreno casero ante el Estudiantes

  • El Baloncesto Batalyaws de LF2 apela a los colores de la ciudad para identificarse con Badajoz

Una de las ventajas del deporte es que te concede, además con inmediatez, la venganza. En ocasiones, no ante el mismo adversario. A veces, ante otro rival de la misma liga. En esta tesitura se encuentra el Baloncesto Batalyaws, club de reciente creación que atesora las escasas posibilidades de la ciudad de Badajoz en el panorama nacional. El proyecto, femenino por mayoría absoluta, arrancaba la competición liguera en LF2 en tierra tan hostil como la del campeón Alcobendas. No salió bien. Aquello fue un duro golpe de realidad reflejado en un marcador (109-49) escandaloso. Toda la inercia positiva que acarrea el estreno de la entidad se vino abajo; la ilusión de un buen comienzo se esfumó. Pero en siete días todo puede cambiar. Hablamos de deporte.

Este sábado, en el Polideportivo Las Palmeras (17.00 horas), las chicas de Dolores Suárez tienen la oportunidad de resarcirse ante otro grande, el Estudiantes. «Ganar al Estu lo cambiaría todo. Tras perder así en Alcobendas nos hemos quedado sin saber qué hacer. El vestuario está un poco hundido, especialmente las más jóvenes. Sabíamos que tenemos un grupo muy difícil con los equipos madrileños y que esa cancha era muy complicada, pero no nos esperábamos ese resultado», confiesa Larisse Milhomem. Pese a todo, la capitana es consciente de que las cabezas bajas pueden alzarse muy pronto, en el tiempo justo de sumar un triunfo revitalizador hoy ante el cuadro colegial. «Estamos muy dolidas, pero hay que levantar la cabeza», continúa. «Está claro que lo de Alcobendas, por la forma en que sucedió, ha sido un jarro de agua fría, pero ese partido entraba en la previsión de los perdidos así que hemos afrontado la semana con trabajo, trabajo y más trabajo para hacer un partido serio contra el Estu», añade Dolores Suárez. «Por supuesto que mejoraría el ánimo. Una victoria nos pondría nuevamente todo en orden», recalca la entrenadora del Baloncesto Batalyaws.

Capitana y traductora

La veterana jugadora de la selección portuguesa tiene una doble misión en este vestuario. Su labor como experta se ve complementada con la tarea de traducir las distintas voces de los entrenamientos. No es fácil la comunicación cuando sobre el parqué trabajan procedencias tan dispares como Estados Unidos, Reino Unido, Croacia, Portugal, Valencia, Huelva... «Nos entendemos como podemos. Yo hago todo lo que puedo y no hay problemas. Pensábamos que el idioma sería un inconveniente, pero no lo está siendo», añade Larisse.

Un Baloncesto Batalyaws que, pese a las reminiscencias con su predecesor BBF, quiere hacer borrón y cuenta nueva porque entiende que se trata de un proyecto diferente. Y lo primero en ser borrado es el color. Del rosa se ha pasado al blanco y negro, los distintivos de Badajoz. La idea es identificarse más con la aletargada afición pacense respecto a un deporte que en la última década ha significado más decepciones que alegrías. «El rosa estaba muy bien, porque somos chicas y eso, pero es mejor el blanco y negro y además son los colores de la ciudad. El club lo tenía claro desde el principio», argumenta la escolta lusa. Suárez las llama las 'Black and White Girls', por aquello de la nueva equipación y la canción de Michael Jackson, referida al crisol de razas y nacionalidades que define también al plantel pacense. La técnico desea que más gente acuda a Las Palmeras para con su aliento defender la elástica albinegra. «Es una equipación que refleja los colores de la ciudad. Y se ha conseguido un gran diseño».

Por ejemplo esta tarde ante el Estudiantes. Un encuentro para el que las locales tienen la baja de Chantel, que sigue tratándose sus molestias de tobillo. Como duda aparece la propia Larisse, que padece una lumbalgia que la ha frenado toda la semana. Ella dice que no quiere perdérselo aunque juegue mermada. La entrada costará apenas dos euros y se puede sacar en taquilla un abono por 15 euros para ver los 13 encuentros como local. Mientras llega la cita, además de la visita al Colegio Puente Real, capitana y entrenadora participaron en la noche del viernes en El Corte Inglés en una conferencia sobre la trayectoria de un baloncesto femenino que tiene nuevo representante para defender el blanco y negro de la ciudad.