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Marcius fue el máximo anotador del Cáceres con 16 puntos. :: opta
Marcius fue el máximo anotador del Cáceres con 16 puntos. :: opta

LEB ORO

Derrota sin paliativos del Cáceres

  • Los de Ñete Bohigas notan en Lleida la falta de rodaje y la ausencia de Rakocevic

Cáceres se fue ayer con las manos vacías de Lleida tras encadenar la segunda derrota del presente curso (78-66) ante un Força Lleida que mostró estar más rodado que los de Ñete Bohigas, a pesar de las importantes bajas de Sutina y Alzamora por parte catalana. Por su parte, el conjunto cacereño también notó la ausencia de Rakocevic y la falta de rodaje de las nuevas incorporaciones. Como dijo el mismo técnico cacereño «esto no ha hecho más que comenzar» y los extremeños tienen «margen de mejora» y para ello el preparador pidió «dos semanas más y recuperar a Rakocevic» para ver a un Cáceres mejor.

El partido empezó con un Cáceres enchufado y que dominó el juego y el marcador en los primeros minutos. Un 0-5 de entrada hicieron que la grada local se impacientara por momentos. La reacción local no tardó en llegar y al ecuador del primer acto el marcador reflejaba tablas (10-10). Durante un par de minutos hubo equilibrio en el electrónico pero las rotaciones de los locales fueron mejores y el mayor acierto ilerdense permitió a los de Borja Comenge adelantarse por vez primera gracias a Nevels (17-14), uno de los más destacados de su equipo y que para dar la vuelta al marcador anotó su primer triple de la noche en la capital catalana. La reacción leridana se confirmó en los últimos compases alargando el marcador hasta el 29-21 a la finalización del primer cuarto. Mala pinta tenía el duelo para Cáceres.

La continuación fue la certificación de la mejora local y el estancamiento extremeño. Las rotaciones de los verdiblancos fue netamente inferior a la de los de negro y eso condenó a los visitantes. Poco a poco, los locales se crecieron gracias al tiro exterior y gracias a un Miki Feliu que demostró que su presencia en la pista tiene mucho valor, más allá de los puntos que anote en su haber. Su entrada dio alas a su equipo que creció por momentos y creyó más en sus opciones de victoria con el alero catalán en pista. Así las cosas, la renta se mantuvo para los catalanes que cerraron la primera mitad del encuentro con un parcial favorable de 16-13 para reflejar en el marcador un 45-34 ciertamente preocupante para los de Ñete Bohigas.

Los galones de Feliu

La segunda mitad arrancó con un Cáceres más entonado y metido en el encuentro. Eso se reflejó en la reducción de su desventaja hasta los seis puntos (49-43) gracias a dos triples seguidos de Sergio Pérez. Con 49-45 en el marcador, registrado en la siguiente jugada, el leridano Feliu tiró de galones para frenar la euforia visitante con un triple que dejó pasmado a más de uno. Luego, con 54-48, los errores ofensivos de los cacereños frustraron cualquier intento de reacción. Así, tras una pérdida de posesión por no lanzar, Feliu aumentó la brecha en el electrónico hasta los dos dígitos (61-51) a falta de 3 minutos para el final del tercer acto del partido. Para redondear la reacción ilerdense Hrmet devolvió el cuace del encuentro a su sitio al inicio del segundo periodo situando el 64-53 con un gran triple. Duro golpe para los extremeños que vieron cómo se mantenían los mismos 11 puntos de desventaja a falta de los últimos diez minutos del choque.

El último cuarto fue un querer y no poder de los pupilos de Ñete Bohigas. El cansancio acumulado por ambas partes pasó factura y deslució el choque. Un punto más ventajoso para Lleida que para Cáceres. Nuevamente, el acierto en el tiro exterior local y los claros errores de los visitantes fueron elementos clave para acabar de decantar la balanza a favor de los de Comenge. El parcial de 14-13 lo dice todo. Lleida supo mantener su renta sin desgastarse y sin tener que forzar a sus dos hombres con problemas físicos: Sutina y Alzamora.

La gestión del marcador y de los últimos arreones de los extremeños fueron neutralizados con sangre fría por parte leridana. Así, el local Nevels condujo a su equipo a una ventaja más cómoda en los primeros minutos del acto definitivo. Pese a que Lleida encadenó tres pérdidas de balón consecutivas Cáceres no tuvo fuerza para reducir distancias de manera drástica y se llegó con un cómodo 70-59 favorable a Lleida a los últimos 5 minutos de partido. Llegados a este punto, los de Bohigas bajaron los brazos y se rindieron a su rival, que hizo vibrar a su afición con los triples de Rupnik y Feliu para cerrar el encuentro con el final 78-66.