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Dubravka Dacic, pívot. :: A. Méndez
Dubravka Dacic, pívot. :: A. Méndez

LIGA FEMENINA

«Las dos victorias no han sido una sorpresa»

  • La pívot del Al-Qazeres, Dubravka Dacic, se muestra satisfecha con el trabajo del equipo y augura mejoras individuales y colectivas

Dicen que Koper es una de las ciudades con más raigambre de la costa eslovena. Los primeros moradores, allá en el 1.500 a.C., ocuparon un asentamiento que comenzó siendo una isla y hoy es tierra firme. En este importante punto turístico del Adriático de poco más de 25.000 habitantes nació un 6 de mayo de 1985 Dubravka Dacic, la nueva dueña de la pintura en el Al-Qazeres y una jugadora llamada a marcar diferencias en el equipo extremeño, pese a sus discretos números personales en sus dos primeros partidos de liga.

La pívot, de 2,01 metros y que cuenta con la nacionalidad italiana, dice en un español más que fluido que su adaptación a Cáceres está siendo inmejorable: «La ciudad es increíble. Le he dado vueltas un montón de veces. Yo procedo de una ciudad pequeña, un lugar tranquilo y con gente amable, como aquí».

En el mundo del baloncesto, Dacic no es ni mucho menos una desconocida, pues ha militado en clubes de la talla del Dynamo de Moscú, ha disputado competiciones europeas e incluso en España llegó a ganar un campeonato liguero con el Ros Casares en la temporada 2008/09.

Ahora, tras pasar el tramo final de la pasada campaña con el CREF Hola madrileño, ha llegado a Cáceres con un contrato de renovación mensual para aportar al equipo de Jacinto Carbajal toda su experiencia bajo los tableros. Curtida en mil lides, a la pívot del Al-Qazeres no le sorprenden lo más mínimo las dos primeras victorias: «Para mí no ha sido una sorpresa ganar los dos partidos. Hemos luchado para ello y lo hemos trabajado cada día. Hemos llegado a las dos citas muy tranquilas, sobre todo a la segunda, donde estuvimos más juntas y fuertes en defensa».

No obstante, expresa que su equipo aún tiene un gran margen de mejora: «Por supuesto que sí. Cada día en los entrenamientos vamos mejorando los detalles que nos faltan. Somos mucha gente nueva y todavía nos estamos conociendo. Tenemos tiempo adelante para mejorar y pulir cosas».

Dacic es consciente de que en lo individual, con una media de 3 puntos, 5 rebotes y una valoración negativa de 2 puntos, las cosas no le están saliendo como querría, pero confiesa que es algo que tiene solución. «Cuando te llega un pase tarde o en una posición más forzada no es lo mismo que cuando estás libre o con buena posición abajo. Precisamente estamos trabajando en esas cosas, en buscarnos mejor debajo de la canasta y facilitando tiros limpios. Son las primeras semanas y ahora no puede salir todo», explica.

Pero la competitiva Dacic, con buen tiro de media distancia y una contrastada capacidad de pase, también tiene asignaciones en el trabajo sucio que no se reflejan en la estadística, como su poder intimidatorio que hace cambiar tiros rivales: «Hay que matarse en defensa. Son cosas que no salen en los números pero que pueden marcar la diferencia en un partido. Un buen pase, un buen bloqueo para que la compañera pueda tirar o penetrar... Y luego debajo de la canasta hay que pegarse como nadie».

La jugadora del Al-Qazeres espera que mañana viernes frente al Girona (Serrano Macayo, 20.45 horas) su equipo pueda exhibir algunas de las mejoras conseguidas en los últimos días de trabajo.