Hoy

baloncesto

Veinticinco años de baloncesto y formación

Al fundador David Pastor y a la presidenta Ana Álvarez les une la pasión por el baloncesto. :: J. REY
Al fundador David Pastor y a la presidenta Ana Álvarez les une la pasión por el baloncesto. :: J. REY
  • La Asociación Deportiva Cacereña de Baloncesto celebra hoy una jornada para conmemorar su cuarto de siglo de existencia

A principios de la década de los 90, cuando la postal del deporte cacereño la protagonizaba el baloncesto con un Cáceres CB que puso a Extremadura en el mapa, la explosión social del deporte de la canasta cogió a una ciudad prácticamente en pañales en cuanto a infraestructuras se refiere. Mientras, en los colegios los niños ya no solo querían emular a futbolistas como Zamorano, Míchel, Buyo, Stoichkov o Koeman, sino también a otros referentes en aquella época exóticos para una ciudad de provincias; Kevin Pritchard, Keeny Green. La ACB había alterado la idiosincrasia local y nadie era ajeno a esta situación. ¿Quién no se sintió nunca en el recreo Jordi Freixanet anotando la canasta del ascenso ante el Prohaci Mallorca?

Al calor de lo que se estaba fraguando, un año antes hubo quien supo ver no solo virtud, sino también necesidades por satisfacer. Es el caso de David Pastor, quien hace 25 años fundó el club que dio origen a la Asociación Deportiva Cacereña de Baloncesto: «Nuestra idea era que nadie que quisiera se quedase sin jugar al baloncesto. Comenzamos con un equipo cadete y cada año fuimos ampliando. Íbamos aprendiendo según iban apareciendo los problemas. A algunos incluso les ha servido para que el baloncesto se convierta en su profesión», recuerda echando la vista atrás. Poco tiene que ver el primer equipo cadete formado por 12 jugadores con lo que hoy, un cuarto de siglo después, es el ADC. Una entidad por la que han pasado alrededor de 1.500 personas entre técnicos y jugadores. Entre ellos, nombres muy queridos del baloncesto local, como Juan Sanguino, o el actual técnico del Al-Qazeres, Jacinto Carbajal, quien continúa ligado a la entidad tras ser primero jugador y luego entrenador.

La actual junta directiva no ha querido dejar pasar la efeméride de los 25 años y ha programado para hoy a partir de las 16.30 horas en las pistas de la barriada de Moctezuma una jornada festiva de convivencia. Allí se darán cita durante toda la tarde buena parte de los casi 300 jugadores de ambos sexos que visten la camiseta del equipo, desde categoría mini hasta el grupo de Primera Nacional. El punto álgido será alrededor de las 19.30 horas, cuando tendrá lugar el acto formal que contará con la presencia de las diferentes juntas directivas que ha tenido la asociación a lo largo de estas dos décadas y media de vida. La guinda la podrá el grupo cacereño La Bruja Roja, cuyo vocalista también ejerce de entrenador en la entidad.

Pastor celebra la iniciativa de los actuales gestores: «La asociación ha significado y significa mucho para mí. Ha sido algo muy gratificante y de lo que he aprendido mucho». El socio fundador entiende que el mayor logro radica en la buena aceptación y en el gran número de jugadores, incidiendo siempre en el aspecto formativo.

En la actualidad es Ana Álvarez la que ostenta la presidencia desde la pasada temporada. A su juicio, el ADC goza de una magnífica salud: «Es un momento fantástico para nosotros y para el baloncesto de base. Hemos conseguido implantarnos en muchos coles de Cáceres». A los casi 300 jugadores, se suman 15 entrenadores, seis de ellos con titulación superior.

Madre de dos hijos, un niño y una niña, que también practican baloncesto en la asociación, la receta de Álvarez para compaginar su vida laboral y familiar con la gestión de la asociación solo tiene un ingrediente: «Echarle ganas. Me gusta el baloncesto y creo en esta asociación».

Para José Carlos Lucio, coordinador deportivo, el nicho de crecimiento está en los colegios: «Todos los que quieran implicarse con el proyecto están a tiempo. Aún hay muchos que no tiene baloncesto». Respecto al equipo de Primera Nacional, desde el ADC no se descarta competir en EBA en el caso de lograr el ascenso deportivo.