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Nathanaelsson y Nachbar pugnan por un balón dividido. :: PALMA
Nathanaelsson y Nachbar pugnan por un balón dividido. :: PALMA

Demasiado rival para el Cáceres

  • Los de Ñete Bohigas, que echaron de menos a tres piezas básicas, apenas pudieron plantar cara ante un equipo ACB mucho más rodado

Pocas conclusiones va a extraer el Cáceres Patrimonio de la Humanidad de su primer partido de pretemporada. En su contra confluyeron varios factores para que encajara una sonora derrota. Por una parte, llegaba a esta cita inaugural, como se suele decir, con las piernas tiesas, con las ausencias de José Antonio Marco y Sandi Marcius -más la espantada de Chris Page- víctimas de los rigores del regreso a los entrenamientos. Y por otra parte, enfrente tenía a un ACB como el Real Betis Energía Plus que tenía ganas de estrenarse en la presente temporada después de las derrotas ante Barça y Andorra. Tabak tiró de todos sus recursos y solo el explacentino Juanjo Triguero no pisó la cancha por molestias físicas.

Con esta amalgama de hechos circunstanciales, el Real Betis se encontró con un partido cómodo, más un entrenamiento uniformado que un choque de carácter competitivo. Los espectadores disfrutaron del encuentro sin mirar al marcador (53-80) y recreándose en el imperecedero talento de jugadores como Bostjan Nachbar o Luka Zoric.

La brecha a favor de los andaluces no tardó más que seis minutos en hacerse efectiva. Los errores de circulación y de subida de balón permitieron al Betis correr el campo para anotar con comodidad (5-20). Por parte extremeña, en una constante durante todo el partido, Nathanaelsson puso fuerza sin control y se consumió con cinco personales en poco más de veinte minutos de juego efectivo.

En el segundo cuarto, sin llegar a estar brillantes en ataque, los de Ñete Bohigas apretaron los dientes en defensa y llegaron a interrumpir la conexión con las torres balcánicas del Betis. Incluso, llegó a reducir la desventaja a diez (22-32).

Tras el descanso llegó el momento de 'testear' a Zygimantas Riauka. El lituano también puso voluntad y arroja, pero le faltó templar el pulso en los últimos dos metros.

El que no entiende de temblores es Bostjan Nachbar, que ofreció todo un recital de lanzamientos de larga distancia para superar por primera vez la cota de los veinte puntos al final del tercer cuarto (36-58).

En la reanudación, dos triples seguidos de Marc García pusieron la máxima diferencia en el marcador (36-66). A partir de ahí surgió la figura de Niko Rakocevic para colgarse los galones de líder y encumbrarse como el jugador más destacado de su equipo. Fue la primera vez que el Cáceres fue capaz de ver el aro con cierta clarividencia. En los treinta minutos anteriores, solo se salvó algún ramalazo de Sergio Pérez. El de Podgorica llegó hasta los 19 puntos gracias a un último cuarto en el que fue capaz de tirar de 6,75 y de penetrar.

Al final, victoria sevillana por 53-80 que evidentemente no es la diferencia real que habría si el partido se hubiera ubicado en otra fecha y con el Cáceres pudiendo echar mano de tres hombres que deben optar a su cinco inicial.