Hoy

Ensayo general con buenas sensaciones

Rosanio cumplió con creces en su debut con el Al-Qazeres. :: LORENZO CORDERO
Rosanio cumplió con creces en su debut con el Al-Qazeres. :: LORENZO CORDERO
  • En la presentación ante su público, el Al-Qazeres derrota al Zamarat con gran protagonismo de sus nuevos fichajes y la ausencia puntual de Miriam Forasté

En muchas ocasiones, los fichajes son como un melón cerrado. Armas hay de sobra para contrastar informes y referencias, pero hasta que la pieza en cuestión no aterriza en el equipo no existe la certeza suficiente como para respirar profundo y ser sabedor de haber adquirido lo pretendido. El Al-Qazeres enseñó ayer su producto en el Trofeo Cáceres Patrimonio de la Humanidad para deshacerse del Zamarat, de Liga Femenina por, 96-85 y, por regla general y al margen de los dígitos finales, el balance fue positivo en lo que a las nuevas adquisiciones se refiere.

Con las ya conocidas bajas de María Romero y Mariona Martín, Jacinto Carbajal decidió dar descanso a Miriam Forasté para no forzar en demasía las típicas molestias físicas originadas a estas alturas. El primer cinco inicial de la temporada lo compusieron Carla Nascimento, Pamela Rosanio, Ameryst Alston, Julie Forster y la gran sensación de la noche, Dubravka.

La pívot croata del Al-Qazeres lideró el juego interior con unos sobrados fundamentos técnicos. Tan capaz es de jugar el uno contra uno en la pintura como de asistir con una dotada visión de juego. Además, su prodigioso y difícil de taponar tiro desde media distancia supone una amenaza para las defensas rivales, que dudan entre salir al paso o dejar una laguna en la zona. En defensa, gracias a su gran envergadura y a su lectura del juego, su poder intimidatorio puede catalogarse también como colosal, con la ventaja además de contar con un rápido y potente movimiento de manos para asegurar el rebote. Sus 19 puntos y 9 rebotes en algo más de 29 minutos son fiel reflejo de lo que puede aportar. La principal incógnita, su aguante físico cuando comience la alta competición.

Por otra parte, y bajo la alargada sombra de Vero Sánchez, Pamela Rosanio fue otra de las que causó buena imagen. De hecho, su juego recuerda al de la jugadora catalana en cuanto a la potencia, aunque sus movimientos gozan de más recorrido. Rosanio demostró capacidad anotadora desde larga distancia, así como grandes fundamentos para asistir. Destacó especialmente su buen entendimiento con Dubravka. También mostró sus credenciales en el perímetro Ameryst Alston, una amenaza exterior que puede sacar petróleo en sus rápidas penetraciones.

Las tres aportaron el salto de calidad a un grupo que no tuvo especiales problemas para llevarse el trofeo local después de que el Al-Qazeres llegase ganando al primer cuarto 25-21 y 50-46 al descanso. Fue en el tercer cuarto cuando el Zamarat puso en aprietos a las cacereñas, aunque las de Jacinto Carbajal supieron reaccionar para arrimar el ascua a su sardina y recuperar la renta perdida en el tercer cuarto, firmando un 71-68 a los 30 minutos y un 96-85 al final.

Carbajal repartió minutos entre las canteranas Eva Correa y Clara Núñez, que mostraron descaro en algunas acciones. Ellas se sumaron a unas voluntariosas Elena Corrales, Silvia Romero y Miriam García, así como a las ya contrastadas Carla Nascimento y Julie Forster.